Miles de maestros del sector público cerraron las aulas hace más de tres semanas para apoyar al paro de labores promovido por Joviel Acevedo, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Educación, como presión al Gobierno para que cumpla el Pacto Colectivo. De acuerdo con el ministerio de Educación, el 30 por ciento de las escuelas, unas 10 mil 500, suman 17 días sin impartir clases. Los docentes que no apoyan la paralización del sistema, calculan que hasta 20 mil centros pueden encontrarse desatendidos.

El sindicato busca la aprobación en el Congreso de una ampliación al techo presupuestario por Q961 millones para el aumento salarial del 5 por ciento para los maestros. ¿Cuándo reabrirán las escuelas? Esta es la respuesta de Joviel Acevedo.

“Ellos decidieron que se venir, pero no han decidido cuándo se van”

Los congresistas apuntan la responsabilidad de los efectos de esta paralización hacia el Ejecutivo, ya que aseguran que fue el presidente Jimmy Morales quién negoció el Pacto Colectivo con los maestros, sin contar con los recursos económicos para cumplir.

El diputado Walter Felix, presidente de la comisión de la Niñez y la Juventud señala cuánto agrava el cierre de las escuelas al país:

“La situación de la educación en Guatemala es grave. Con o sin paro, especialmente si la vemos desde la atención de la primera infancia, la primaria que es la más atendida. Hay una cantidad de niños que se quedan sin educación y se sigue reproduciendo el analfabetismo, por lo que se deberían evitar este tipo de situaciones”

El diputado, Luis Pedro Álvarez cuestionó el financiamiento del pacto colectivo de educación y el destino de los impuestos.

“¿para qué nos está alcanzando el presupuesto de la Nación?: para pagar intereses de la deuda, para pagar la planilla del gasto público del Gobierno, para pagar pactos colectivos carísimos. Como el tema de educación que solo se aumentan los salarios, pero no representa ningún cambio para los niños”

Oscar Fernando López, director de la Escuela Hermógenes González Mejía, ubicada en la zona 6 de la capital, un centro educativo que no apoya el paro, afirmó que la suspensión solo afecta el crecimiento académico del estudiante:

Se está perdiendo el 25 por ciento de una unidad no contemplada con el contenido y actividades. El reglamento establece además que se debe cumplir con el 80 por ciento de asistencia y esta situación nos deja en el incumplimiento de la evaluación de los aprendizajes y el atraso del desarrollo curricular.

Mientras que los docentes que están en paro tratan de justificarse, el maestro José Morales recalca cómo sopesan otros la necesidad: A nosotros hay patojos que nos llegan en marzo o en abril a recibir clases en las aldeas, y nosotros nos readecuamos, le podemos enseñar poquito pero bueno, no va a perder.

El ministro Héctor Hugo López dijo que los directores departamentales de Educación deben levantar las actas correspondientes a los docentes que no laboran, de no hacerlo pueden ser sancionados hasta con la destitución.