Los restaurantes del país esperan la luz verde del semáforo de la reactivación económica para abrir las puertas a sus comensales. Antes que ese luzazo  encienda los gerentes tienen claro que reducirán su capacidad y tomarán  medidas adicionales, dice José Fernández, presidente para América Latina  de Francorp, consultora en desarrollo de franquicias.

Para asegurar a los clientes que tienen todas las medidas y eso supone inversiones adicionales en guantes, mascarillas, menús digitales, sensores de temperatura a la entrada y un anfitrión que todos deberán tener.

El sector no quiere ser pesimista, aunque saben que la recuperación será lenta, señala Fernández, y que si antes las familias solían ir a comer tres veces a la semana, ahora lo harán solo una. Esas son las previsiones pese a eso, pero: 

Lo que estimamos es que a finales de años se espera que la facturación llegue a 60%, de lo que hacían a antes del covid-19.

El impacto para los locales ha sido duro. Para algunas empresas, devastador dice el entrevistado y más bien significó una prueba de resistencia. Muchos dejaron de pensar en rentabilidad y se dedicaron a la supervivencia: se apostó al delivery y promociones:

Algunas de las empresas que nosotros asesoramos, el delivey les aumentó el 300%, pero era la única venta que tenían y pese a ese crecimiento, solo representa el 25% de lo que vendían antes.

Lo que viene ahora es la contracción:

Van haber menos locales, pero se van a quedar los más eficientes: restaurantes que tenían 10 sucursales, se quedarán con 6, las más rentables.

Todos tienen un fuerte impacto, pero los que más lo sintieron fueron los locales de poca capacidad.

Con la las restricciones grandes restaurantes como Pollo Campero y Mc Donald´s debieron crear el servicio en paqueo  en que los clientes pueden pedir y comer en el estacionamiento. Haydeé Archila, Periodista, cuenta su experiencia con esta opción.

“Me encantó porque me llevaron el servicio hasta el carro y yo pude comerlo ahí, me pusieron una bandejita colgada de la puerta del carro. Me pareció un buen servicio, todo fue muy rápido, en menos de cinco minutos ya me tenían listo mi menú”

 En el país hay unas 400 marcas de franquicias, el 50% son de restaurantes, cada punto de venta representa hasta 4 a 8 puestos de trabajo.