Hacer un rastreo de casos positivos de covid-19 e inmunizar en 412 asentamientos solo del departamento de Guatemala es el propósito del Ministerio de Salud en esta etapa de la pandemia. El plan comenzó el pasado viernes en Villa Canales, Amatitlán, Villa Nueva y la colonia Bethania en zona 7 de la capital para contener la propagación del virus. Aunque médicos y epidemiólogos dudan de la logística y los resultados.

Según datos de la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplan) los asentamientos están concentrados en cinco municipios: la capital registra 255; Villa Nueva, 82; Chinautla, 70; Mixco, 2 y Santa Catarina Pinula, 1.

En las brigadas de salud, que empezarán en asentamientos del área metropolitana y luego se extenderán a nivel nacional, participarán soldados y agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) para protección de los médicos, explicó la titular de Salud, Amelia Flores:

“Hay personas que viven en asentamientos y se dedican a la economía informal y cuando se contagian van directamente a sus trabajos. Eso es lo que se trata de evitar, que no tengan más contacto si están contagiados, que reciban medicamentos y la vacuna”.

Dorá Lía, de 52 años e integrante del Comité de Vecinos del asentamiento El Incienso en la zona 3 de la capital, ocupa al menos 45 minutos para ascender desde su vivienda en el barranco hasta la avenida Elena si quiere recibir atención médica en el hospital San Juan de Dios.

“Vivimos debajo del puente y hay bastantes personas que no se han vacunado, a mi me toca la segunda dosis la otra semana. Hay algunos que no se han vacunado por lo mismo, porque es difícil llegar a un hospital, tenemos que caminar bastante si vamos a un centro de salud”.

Los asentamientos se concentran en cinco municipios del departamento de Guatemala

 

Pero para médicos que participaron en las reuniones con autoridades de gobierno y que han propuesto medidas para la contención del virus, el plan de las brigadas aún tiene algunos vacíos.

El cardiólogo y exvicepresidente de la República Rafael Espada, no está de acuerdo con ese proyecto y le apuesta a la instalación de puestos fijos de vacunación cerca de los asentamientos para no exponer al personal de salud, especialmente a estudiantes de que se sumarán como voluntarios en los próximos días.

“Ahorita en el encierro, la gente toma licor; si se van a meter a Villa Nueva hay mareros, hay gente peligrosa y no podemos exponer a un estudiante”.

Espada duda de los resultados y si las vacunas serán resguardadas.

“Están hablando de vacunación y ¿Qué vacunas? No se sabe si cumplirán con la cadena de frío, las vacunas deben estar congeladas”.

Las autoridades de salud han explicado que usarán unidades móviles para trasladar equipos y personal médico. 

Eliú Mazariegos, director general de Servicios de Salud, explicó que el viernes último tenían a disposición de las brigadas 150 mil vacunas Pfizer y 300 mil Sputnik de primera y segunda dosis. La vacunación será abierta a partir de los 18 años en los lugares que visiten.

La epidemióloga Iris Cazali, está consciente que de encontrarse con casos positivos solo se puede entregar medicamento y recomendar el aislamiento, sin garantías de que se cumpla.

“Ese es uno de los temas que preocupan, de cómo aislarse en un espacio reducido en donde viven más de siete personas. Debe asumirse  que todos son positivos y buscar mayor ventilación al abrir ventanas. No hay otra forma de hacerlo”.

El Presidente del Colegio de Médicos, Luis Ranero, dice que las brigadas de salud no funcionarán si no están amarradas con a la vacunación y restricciones que eviten aglomeraciones en restaurantes, centros comerciales y mercados.

Agentes de la PNC participan en las brigadas de vacunación.(Foto: PNC)