Se cumplen los primeros 15 días de clases de ciclo escolar 2020 y como sucede todos los años, las deficiencias del sistema educativo público del país quedan en evidencia en las primeras semanas. El 08 de enero los alumnos arrancaron sin desayuno escolar; muchas escuelas no tienen pupitres o peor aún, no hay maestros. Pero hay algo más: las empresas distribuidoras de energía eléctrica Energuate y Empresa eléctrica Guatemalteca S.A (EEGSA) reportan que por falta de pago suspendieron el servicio de energía en 375 escuela de los 22 departamentos del país.

EEGSA reporta 13 establecimientos educativos en donde se suspendió el suministro: San Juan Sacatepéquez, San Pedro Sacatepéquez, San Raymundo y Mixco son los afectados. En el último municipio, uno de los centros en donde hubo corte de luz fue la Escuela Normal Intercultural en la zona 3.

Los docentes rehúyen de hablar a los micrófonos, pero desde noviembre del año pasado han reportado en redes sociales la suspensión energética en distintos departamentos; otro lugar es Quetzaltenango, allí la Escuela Elisa Molina de Stall en el municipio de San Mateo se quedó sin el suministro. Milagro Herrera, comunicadora de la dirección de Educación de aquel departamento comentó:

Si hablamos del caso de la jornada matutina, el uso de la energía es secundario, lo que podría afectar en algunos casos sería el servicio de agua si funciona a base de bomba.  Ahora en la jornada vespertina si se requiere electricidad … los estudiantes tendrían que salir antes porque ya no se puede trabajar.

En este caso, de acuerdo con la comunicadora, hubo un exceso de consumo y para efectuar el pago fue necesario solicitar una justificación lo cual alargó el proceso y provocó la suspensión del servicio.

Deuda millonaria

Mynor Amézquita, vocero de la distribuidora Energuate, comenta que han desconectado a 362 escuelas que tienen una deuda que representa Q4 millones, entre algunas afectadas mencionó:

San Marcos – 93

Huehuetenango – 49

Izabal – 30

Retalhuleu – 61

Y como parte de nuestra política de responsabilidad social procuramos que los cortes no sean inmediatos cuando ya tienen 2 o 3 facturas, la suspensión se da cuando ya tenemos una acumulación importante de facturas sin pagar.

Alberto Armas es un catedrático del Programa de Profesionalización Docente de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), cada semana escucha a sus alumnos -los profesores de escuelas- quejarse de las deficiencias del sistema educativo público:

Los tienen abandonados con muchos servicios: agua, luz, extracción de basura; realmente son requerimientos básicos. Imagínese las pocas escuelas que tienen laboratorios y que no tengan energía eléctrica: yo fui a una comunidad no inauguraron el laboratorio, pero no había luz.

Sin ir tan lejos, el viernes último el presidente Alejandro Giammattei visitó las Escuelas Jesús Castro Gómez y Escuela Complejo para la Paz en la zona 5 de la capital  y se encontró con:

“Ya vinieron los escritorios, ya tienen las computadoras, pero no tienen instalación eléctrica; antes del 14 de febrero como regalo del día del cariño van a tener todas las instalaciones eléctricas para que los niños de la Escuela 25 de junio también puedan modernizarse”

Cuando hay cortes de energía, los casos más dramáticos los viven las jornadas nocturnas: suspensión total de clases o lecciones bajo la luz de las velas. La ley actual establece que procede corte del servicio cuando hay dos facturas sin pagar y se ha emitido una tercera.