La entrega de productos a domicilio se convirtió en la medida para no salir de casa en esta cuarentena o la única alternativa durante el toque de queda: los repartidores de las empresas que se dedican al servicio a domicilio tienen luz verde para transitar en cualquier momento y esa licencia ha sido aprovechada: por restaurantes y farmacias, pero también por los distribuidores de drogas.

El aprovechamiento del delivery como fachada para mover sustancias narcóticas quedó en evidencia la semana pasada, en pleno toque de queda, agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) capturaron a Lester Alexander Masaya Conde, de 20 años, quien conducía una motocicleta y en su espalda una mochila de Glovo la agencia transnacional de reparto de productos domiciliar, pero lo que el joven motorista llevaba no era harina: era cocaína.

La oficina de comunicación de Glovo, con sede en Colombia respondió a ConCriterio sobre este caso que:

  • Formaron un equipo para investigar y se concluyó que el ciudadano capturado no está inscrito como repartidor.
  • Rechazan vínculos con hechos ilícitos en Guatemala, en especial si usan su marca para engañar
  • Y colaboran con las autoridades competentes.

ConCriterio solicitó al Ministerio Público información sobre el caso, pero al cierre de la nota no hubo respuesta.

Cerveza y Cocaína

Este reportero consultó con afiliados a Glovo y los relatos revelan que el requerimiento para el traslado de ilícitos está a la mano de la aplicación.

Diego Castellano, con tan solo un mes en la compañía internacional, ya tuvo su primera experiencia:

El sábado anterior me tocó un cliente que realizó su pedido y cuando yo iba a recoger su pedido al restaurante se comunicó conmigo y quería que fuera a buscar cerveza y cocaína. Y dependerá de la ética que cada quién tenga y si se quiera arriesgar ¿y él te dijo a qué punto ir a recoger la droga? Él trató de convencerme que estaba bien fácil y me dijo que me iba a dar Q150, le dije que sí se ganaba bastante dinero pero que si me agarraban no me iba a alcanzar para salir del problema. Yo no quise acceder, pero, así como a mí me llamaron, a muchos también los deben llamar.

Un afiliado a Uber y Ubereats, quien declinó ser identificado, contó que un usuario le interrogó sobre la medidas seguridad y los protocolos para detectar que la encomienda no sea droga. Él cree que lo estaban sondeando, pero no pasó a más. Más bien la anécdota es de su sobrino, repartidor de Glovo:

Fuimos ahí por la colonia Quinta Samayoa me dijo y supuestamente teníamos que recoger comida y cuando llegamos nos dieron un paquete bien asegurado y el muchacho lo empezó a maltratar que entonces por qué habían acetado el viaje y le respondió que se le había dicho que era comida y que le generaba dudas.

Glovo dice que su prioridad es la seguridad de los usuarios de la aplicación y para registrarse como repartidor, es indispensable presentar documentos como antecedentes penales y de identidad, entre otros filtros de seguridad.

A gran escala, los tiempos de cuarentena y toque de queda no parecen ser un obstáculo para el narcotráfico. Entre el fin de semana y este lunes, dos incautaciones hacen ver que no dejan de trabajar: en Las Cruces, Petén una avioneta que transportaba 762 paquetes de cocaína se estrelló y murieron sus dos tripulantes. Y luego, en el Parque Nacional Laguna del Tigre, fueron localizados 54 alojos de droga.