Hace cinco meses, el Congreso de la República aprobó el Bono Familia como uno de los programas de apoyo social para mitigar el impacto económico del Covid-19 en las familias guatemaltecas. En aquel decreto -el 13-2020- se estableció que el ministerio de Desarrollo Social (MIDES) debía subsidiar con Q1 mil a quienes tuvieran un consumo menor de 200 kw/h. La ley contempló incluir a no menos del 10% de casos especiales:  quienes no gozan del servicio de energía eléctrica y por su condición socioeconómica necesitan de apoyo.

Lili Fuentes es una cocinera de 60 años, quien por la pandemia está suspendida de su trabajo. Su yerno perdió su empleo y junto con su hija y sus dos nietos debieron mudarse a su pequeño apartamento: no tiene energía eléctrica y tampoco agua.

 “Los vecinos nos dan agua y con la luz con candela, pero contador no tenemos directamente para el apartamento de nosotros. Nosotros hacemos todo en el día y cuando ya está oscuro cada quién se va a la cama para esperar el nuevo día, esa es la rutina diaria. Los vecinos nos dan permiso para que carguemos nuestros teléfonos y con eso nos ayudamos”

En el país, de acuerdo con los datos del censo 2018, el 12% de los hogares no tienen acceso a energía eléctrica: unas 380 mil casas; 17 de los 22 departamentos del país tienen cobertura eléctrica por arriba del 80%. No obstante, y paradójicamente Alta y Baja Verapaz y Petén son los tres departamentos donde se presenta la más baja cobertura -entre 50 y 75%-, pese a que son áreas donde se encuentran instaladas hidroeléctricas y pozos petroleros, fuentes de energía del país.

 

 

Elías Ahuat, asesor de despacho del MIDES, cuenta que contemplan dentro del 10% de casos especiales a unas 250 mil familias. Pero el registro de casos empezó hace tan solo una semana, con criterios del censo y otros organismos que trabajan en comunidades en pobreza. Este padrón se prevé se concluya en octubre:

En dos meses esperamos terminar las 250 mil, para la primera semana de octubre tendríamos que estar terminando el levantamiento de datos y las personas conforme se van registrando, puede empezar a recibir sus pagos.

Para cubrir a este 10%, el MIDES contempla Q546 millones de los Q6 millardos aprobados para el Bono Familia. Así lo dice Ahuat, el asesor de la cartera:

Y serían dos cuotas de Q1 mil y una tercera de menos de Q200, son datos que determinarán los casos de núcleos que se registren en los siguientes días. Muchas de estas familias serán notificadas del beneficio en sobres sellados ya que algunas no tienen celulares.

Fernando Pineda, diputado del bloque Semilla, resalta que el Bono Familia ha sido el programa que ha llegado a más personas. Según los datos del MIDES al 17 agosto, se registraron 2.5 millones de beneficiarios. Hay intención de algunos grupos de institucionarlo, no obstante, el diputado opina:

El tema es que hay otros fondos, por ejemplo, un programa en Crédito Hipotecario Nacional (CHN) que tiene Q3 millardos y que no han ejecutado nada, entonces lejos de solicitar más fondos, primero deben cerciorarse de ejecutar y si no esa la vía presentar las iniciativas para reformar los decretos y destinar estos fondos al Bono Familia.

Este reportero consultó con municipalidades, como la de Cuilco, Huehuetenango, donde informaron que habían enviado al MIDES listados de personas sin electricidad, no obstante, las autoridades respondieron que no es con listas sino con base a un censo que llevan a cabo unos 300 levantadores de datos.