Las comunidades, autoridades municipales y la empresa privada han  trazado una nueva ruta para bajar el tono a la conflictividad en municipios y departamentos del país en torno a la tarifa del alumbrado público, que durante años poco más de una década ha sido foco de tensiones, especialmente en las áreas rurales país.

La municipalidad de Santa Cruz Mulúa, Retalhuleu, es una de las comunas que logró bajar a cero la deuda de Q460 mil que mantenía con la empresa distribuidora de energía. Además, implementó un proyecto de ahorro de energía que permitirá a los usuarios bajar costos. Así lo cuenta el alcalde del lugar, Mario Rivera:

Lo que estaba generando deuda eran los 175 watts que tenía cada foco, lo que generaba un alto consumo. Identificado el problema, se pensó en una compra de 756 lámparas ahorradoras tipo led.   Y en octubre ellos van a ver reflejado el ahorro, van a tener Q10 menos en su factura.

El cambio de lámparas también representará un ahorro para la factura municipal: la factura ahorita sale en Q37 mil, pero salía en Q112 mil es una economía bárbara.

También señaló que la corporación fija la tasa municipal de alumbrado público con base al monto de lo facturado por la empresa privada. Si se reduce la factura, por ende los vecinos pagarán menos por el servicio, agregó.

 Además,  confía en que esta medida reducirá los conflictos en el área y que los usuarios vuelvan a conectarse de forma regular a la proveeduría de energía eléctrica .

Tomás Saloj, del Concejo de Principales de la Municipalidad Indígena de Sololá, dijo que en el área, las tasas son consensuadas entre autoridades y vecinos: Cada comunidad que desea que haya alumbrado público, se discute y se establece la cantidad; pero es una discusión larga porque son áreas rurales, las casas están distanciadas y algunos creen que no tienen beneficio.

El representante indígena cree que lo fundamental es que exista organización comunitaria y diálogo entre las partes involucradas, algo que, según él, ha faltado en regiones donde mayor tensión ha generado el tema.

Juan Noé, exintegrante de la organización de los 48 Cantones de Totonicapán, afirma que el diálogo ha surtido efecto en el departamento, además al igual que Santa Cruz Muluá, el municipio cambio a sus lámparas a tecnología led:

Hace seis años el alumbrado público se pagaba hasta Q39 por cada contador, entonces uno de los logros fue dejarlo a Q23. 

El líder comunitario considera que en la medida que exista mayor  transparencia en el manejo de  los fondos públicos, las dudas de la población disminuirán y por ende los conflictos:

Que nos dé un informe –el alcalde- y hacemos planes para que nuestro pueblo funcione mejor.