Carlos Sebastián es fotoperiodista profesional. El día 21N salió a hacer fotografías para documentar la jornada de protesta en calidad de freelance. Ese día fue agredido por miembros de las Fuerzas Especiales de la Policía Nacional Civil, fue herido en la cabeza y su equipo resultó dañado. Carlos comparte, por medio de ConCriterio, las imágenes que captó el 21N.

El presupuesto del #PactoDeCorruptos que incendió la indignación de los guatemaltecos

Más de 99 mil 700 millones de quetzales fue el presupuesto que aprobaron los diputados del Congreso de la República de Guatemala durante la madrugada del pasado miércoles 18 de noviembre de 2020. El presupuesto de ingresos y egresos del Estado para el Ejercico Fiscal del próximo año, redujo el gasto para progamas sociales como la Gran Campaña por la Nutrición, y lo trasladó a los fondos para comprar un nuevo edificio de oficinas del parlamento. Este es solo un ejemplo de una de las inconsistencias de una negociación de diputados que aprobaban en altas horas de la noche más endeudamiento para un país que lucha contra la muerte y destrucción que dejaron a su paso dos hurracanes, una pandemia mundial y la crisis económica que ella deja.

Esto y el malestar acumulado por la corrupción y la cooptación del Estado a lo largo de los años, incendió la indignación de los guatemaltecos que salieron el pasado sábado 21 a manifestar a las calles del Cetro Histórico del país.

Una parte de la manifestación se concentró en el Parque Central con pancartas que exigían la renuncia del presidente Alejandro Giammattei y de los diputados del Congreso. Mientras, la otra se congregó frente al edificio del Parlamento que más tarde fue incendiado por un grupo de manifestantes.

El Estado respondió con represión policial que provocó la detención de varios manifestantes y el traslado de decenas de heridos a los hospitales.

“Resistencia”. “Ladrones corruptos”. “Renuncien”. “El pueblo unido jamás será vencido”. Fueron algunas de las consignas que fueron escritas ese día en las paredes. Aún siguen ahí, mientras siguen las concentraciones y convocatorias para seguir saliendo a manifestar.

Por Carlos Sebastián