Lesly Ramírez es nutrióloga, radicada en Quetzaltenango, quien contó en el programa Con Criterio sobre su experiencia como nutrióloga recién graduada en el Corredor Seco.

Recién había salido de la universidad llegó a la Región Chortí, en el departamento de Chiquimula. Su familia es de originaria del oriente del país, por lo que dice «fui buscando el ombligo, pero se me pasó la mano», pues llegó a conocer, interesarse y a profundizar sobre los temas que aquejan la zona.

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El área que visitó es conocida como Corredor Seco, un sector propenso a sequías recurrentes, poca infraestructura y donde se han vivido diversos episodios de hambruna. “Ahí aprendí que lo que enseñan en la universidad sirve poco para estas realidades”, comentó Ramírez. A pesar de que su experiencia fue hace casi 20 años, la situación en ese sector del país no ha cambiado mucho. 

Trabajo y lucha a pesar de la situación

A pesar de eso, la profesional señala que sus pobladores son personas resilientes. “La comunidad Chortí es un grupo de gente trabajadora, luchadora y fuerte, quienes crean estrategias vivir para el ambiente que les rodea”.

A pesar de vivir en una región con problemas como la degradación ecológica, el aislamiento o que ha pasado por catástrofes naturales como huracanes o constantes sequías, Ramírez remarca que la situación se debe al entorno complejo, no por la gente.

La profesional señala que existen soluciones para mejorar el estado de la tierra y la situación de los habitantes. “Es un área que produce”, señala Ramírez, “Camotán, por ejemplo, produce una gran cantidad de frijol, pero el productor termina perdiendo, por falta de una red de comercio justo”. Esto salvaría a los productores de la región de vender su producto por un menor precio, «Hay quienes venden su frijol por Q2.50 o Q3.00, mientras que en otros lugares lo venden a Q6.00»,

Tecnologías de riego, como las usadas en Israel con agua reciclada y redes de riego inteligente, tendrían un impacto positivo en las tierras. De esta forma los pobladores podrían diversificar sus productos y aumentar calidad.

Una realidad que no cambia

“Cuando llegué, en el 2001, se llegó a evidenciar un problema histórico en Guatemala porque la desnutrición crónica es un problema de antaño”, dijo Ramírez. Resaltó que se trata de problemas con otro nivel de profundidad, más allá de las estadísticas, factores como la pobreza o el poco acceso a servicios básicos son los más influyentes en la desnutrición crónica. 

“La desnutrición crónica es un indicador que mide una situación, no de niños, sino de sociedades”

“La desnutrición crónica es un indicador que mide una situación, no de niños sino de sociedades, en este caso de comunidades”, indica Lesly, “en mi punto de vista tiene que ver muchísimo con voluntad política.”

En el área Chortí han existido varias iniciativas, como el Programa Especial para la Seguridad Alimentaria, PESA, de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, por sus siglas en inglés.

El proyecto FAO PESA cubría poblaciones de Sololá y Chiquimula, entre ellos Jocotán, Camotán y Olopa, comunidades que han pasado por de desnutrición aguda y pobreza extrema. Contaba con un programa de agricultura familiar, educación, saneamiento.

Con este programa se realizó una fase de pilotaje en algunas comunidades, para que el estado lograra poner en  marcha un programa en toda el área, pero esto último no se logró.

Encuentra esta entrevista y otros temas más en la edición del 19 de mayo de ConCriterio, puedes verla aquí abajo: