Roxana López es ama de casa, tiene 55 años, se dedica a vender refacciones por las noches en Mixco, pero con las restricciones de horario sus ventas cayeron. Ella es una de los cientos de comerciantes informales a quienes no llegó la ayuda.

“Nosotros fuimos muy  afectados porque el toque de queda siempre es en horarios en donde más se vende y por lo tanto hemos tenido pérdidas de casi 90% y solo cerraron los negocios pero nadie le ayudó a uno”

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En abril el gobierno anunció los programas de apoyo y para vendedores informales dispusieron de Q200 millones para unos 200 mil entre taxistas, vendedoras de comida, lustradores. Pero según Raúl Romero, ministro de Desarrollo Social (MIDES), el programa solo puede cubrir a 100 mil beneficiarios, a la fecha van cerca de 90 mil  “prácticamente” llegará a su fin afirma Romero:

“Quedarían en lista 110 mil personas por si existiera la posibilidad de tener la posibilidad de darles esa ayuda. ¿De dónde saldrán los Q100 millones? es que acá no hay una ley que mandate que tienen que ser 200 mil personas, sino que es lo que programa esté en condiciones de cubrir”.

El dinero de este programa es parte de un fondo de emergencia del presupuesto ordinario de 2109 y no de los decretos por la emergencia del Covid-19. El ministro dijo que para cubrir al resto se pueden buscar readecuaciones presupuestarias pero no hay certeza.

Foto ConCriterio: venta de piñatas zona 1 ciudad Guatemala

Los alcaldes expresan su descontento:

Arnoldo Fontana, alcalde de Fray Bartolomé de las Casas, Alta Verapaz:

Yo también soy comerciante y esto solo fue para engañar más a nuestra gente, ellos anhelaron ver sus Q1 mil pero el Presidente le dejó la responsabilidad a los jefes ediles; los bochinches son con nosotros.

Las comunas  no tienen claro cuántos de sus vecinos recibieron el apoyo, pues ellos solo entregaron los listados y luego ya no tuvieron participación.

Carlos Kuylen, alcalde de San Benito Petén, cree también que es impensable que Q1 mil puedan sostener a un comerciante, el jefe edil dice que el gobierno más bien debió otorgar créditos para estas economías. Ahora  teme que los usureros aprovechen la necesidad:

 “Ellos han prosperado con base a préstamos y como los bancos les han cerrado las puertas; andan un montón de colombianos que les hacen tanto daño y los obligan a conseguir la cuota del día entonces trabajan para otros, cuando el gobierno debería otorgar esos fondos”.

Tiendas de barrio. Foto: ConCriterio

En Camotán, Chiquimula, Noé Guerra, jefe edil, tampoco notó el beneficio. En ese municipio se contempla fomentar proyectos de desarrollo con apoyo tecnológico:

“Si hay una mujer que produce de 10 a 50 pollos, queremos ver cómo los está vendiendo y darle una capacitación con tecnología para que pueda vender 50 libras al día a través de una red”.

De acuerdo con el MIDES, se han depositado Q100 millones y se han pagado 210 planillas, con beneficio para 89 mil 583 comerciantes.