Ricardo Martinelli, expresidente de Panamá, fue absuelto de los cargos de espionaje y peculado durante su mandato entre 2009 a 2014 y, pese a que la fiscalía panameña pidió 21 años de cárcel, un tribunal los absolvió por unanimidad en agosto de 2019.

Para el juicio, Martinelli fue extraditado desde Miami en junio de 2018. Pasó dos años detenido, uno en Estados Unidos y otro en Panamá. Hoy sus hijos Luis Enrique y Ricardo Alberto Martinelli, están presos en Guatemala. El lunes fueron capturados bajo cargos de lavado de dinero,  cuando se disponían a abordar un avión.

Los hijos del expresidente de Panamá son diputados suplentes del Parlamento Centroamericano (Parlacen), así lo confirmó a ConCriterio Nadia de León Torres presidenta de dicho organismo, ambos poseen credenciales hasta 2024. No obstante, De León Torres informó que ellos no han participado en ningún acto del parlamento, aunque al momento de su captura presentaron esa identificación oficial.

Su papá, el expresidente de Panamá se refirió en el pasado al Parlacen “como una cueva de ladrones” así lo reportan los medios, pero el día que dejó la presidencia corrió a Guatemala e investirse de inmunidad para evitar ser capturado:

“Ciudadano Ricardo Alberto Martinelli, jura ser obediente al tratado del Parlacen… -Lo juro”.

Los hijos de Martinelli son requeridos en extradición por EE. UU., acusados de formar una red de sobornos de la constructora brasileña Odebrecht.

De Acuerdo con las investigaciones, entre 2009 y 2014 durante la administración de Ricardo Martinelli, sus hijos recibieron al menos US$28 millones de los US$700 millones en coimas que la brasileña entregó a funcionarios de varios países a cambio de contratos.

Sus hijos permanecerán en prisión preventiva en Guatemala. Mario Siekavizza, vocero del Organismo Juridicial, informó: “Se les hizo saber el motivo de su detención y ahora y ahora se conocerá de manera separada cada caso: uno en el tribunal Tercero de Sentencia y el otro en el Tribunal Quinto”

Odebrecht también entregó sobornos en Guatemala durante el gobierno del Otto Pérez Molina. El caso en Guatemala sigue su rumbo y han sido condenados:

  • Juan Ignacio Florido, 6 años inconmutables y multa de US$9 millones
  • Juan Manuel Molina Coronado, 14 años y multa de US$1.2 millones
  • Jorge Eduardo Antillón, 14 años y multa de US$246 mil 
  • Juan Arturo Jegerlehner, a quien se le suspendió la pena de 3 años de prisión por su colaboración en el proceso e impuso multa de US$100 mil.

A todos se les condenó por recibir de recursos a través de contratos ficticios.

Guatemala firmó un convenio de colaboración con la compañía brasileña que incluye el resarcimiento de US$18 millones, justo lo que pagaron  en sobornos. Además sus representantes han colaborado con las investigaciones penales. Juan Francisco Sandoval, jefe de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI), a cargo del proceso:

El monto de la reparación por el delito que se pactó es la devolución del monto del soborno y el Estado de Guatemala tendrá que hacer la reclamación que corresponda por el tema de la relación digna. 

La fecha para acreditar el pago quedó en suspenso pues las audiencias se detuvieron.

La fase deInvestigación sobre la ejecución de la obra depende de un informe de la Contraloría General de Cuentas. Una tercera parte del proceso se encuentra en reserva. Dos personas están pendientes de debate y pendiente de captura: se trata de los excandidatos presidenciales de los desaparecidos Partido Patriota y LIDER: Alejandro Sinibaldi y Manuel Baldizón. Además, Carlos Batres Gil y Axel Arau.