En Guatemala no existen estadísticas sobre infertilidad, pero es una carga de realidad cada día para las mujeres y hombres que lo padecen. Una llamada a las clínicas que ofrecen asistencia médico para este estado clínico permiten visibilizar que quizá los casos se presenten ahora con más frecuencia: las salas de espera están llenas y las primeras citas deben programarse con uno o dos meses de antelación.

Tengo ya tres años de intentar quedar embarazada, inicialmente fue mucho descuido porque no iba regularmente al médico y cuando ya fuimos nos hicieron exámenes y los resultados: mi esposo estaba bien y la que tenía problemas para quedar embarazada era yo y es porque tengo ovulación infértil.

Las palabras son de Wendy Salazar, tiene 31 años y hace tres recibió la noticia sobre sus  problemas de fertilidad:

Es bastante fuerte, al inicio se siente mucho temor: primero, porque se tiene que aceptar que hay un problema; y luego, comenzar todos los exámenes. Es una carga emocional pesada, hay crisis, días de mucha tristeza.

Ella y su pareja anteponen la fe y a la vez se hacen acompañar de la medicina para logar uno de sus anhelos: volver ser padres, pues pese a que padece de ovulación infértil tiene ya un hijo de 5 años.

Ahorita estamos con pastillas y luego tenemos que llegar para que el doctor nos diga si hay un óvulo que esté listo para ser fecundado. Hace dos meses fui, el primer mes no funcionó y se siente feo cuando no hace efecto la medicina. Ahora probamos otro medicamento.

La pareja ha gastado Q1 mil 200 en los primeros dos meses de medicación. Y aunque guardan la esperanza de que el segundo proceso funcionara, se preparan económicamente para intervenciones más sofisticadas.

Ángel Gramajo, gerente médico del Aprofam, cuenta que la oferta de estos servicios ha crecido  debido a que hay más demanda, en sus clínicas solo este año han atendido 179 consultas.

La clave es determinar de dónde proviene la infertilidad, si es por problemas de ovulación, el tratamiento pueden ser tabletas; ahora, si estuvieran tapadas la trompas por algún tipo de enfermedad, hay que incluso llegar a operaciones para destaparlas  y esos son procedimientos caros. Y en los casos extremos, hay que recurrir a técnicas de reproducción asistida: inseminación artificial y esos son mucho más caros.

Este reportero, hizo  consultas sobre tratamientos de fertilidad en clínicas elegidas al azar. En el centro de Fertilidad Santa María en edificio Multimédica zona 15 los costos oscilan entre:

US$6 mil y US$8 mil, ¿y eso que incluye? Ese sería el presupuesto que ustedes tendrían que manejar de acuerdo con el procedimiento que el doctor les indique: hay coitos programados, fertilizaciones in-vitro.

El anterior tratamiento se cotizaba en unos Q60 mil, sin embargo, el mercado ofrece opciones similares a menor costo, en el Centro de Reproducción Humana (CER) en la zona 10 los precios cambian:

Con inseminación artificial US$4 mil 900 más medicamentos y con la in-vitro US$ 4 mil 200 más las citas de seguimiento que le da el doctor, más medicamentos.

El primer tratamiento no garantiza que las parejas concebirán, como ocurrió en el caso de Wendy Salazar. Los médicos no pueden determinar cuándo se tendrá éxito, en muchos casos las pajeras tienen que intentarlo una y otra vez.