La próxima semana los jueces y magistrados del país penetrarán el terreno de las armas y municiones: han sido convocados por la Asociación de Jueces y Magistrados del Organismo Judicial (AJMOJ) para un curso en donde aprenderán a disparar armas de fuego.

La convocatoria se hizo a través de la página oficial del Facebook de la asociación y las críticas no se hicieron esperar.

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¿Para qué necesita un juez un curso de tiro?

Fue la pregunta recurrente; además, hubo críticas porque: la fotografía que acompañaba la invitación mostraba un arma de grueso calibre de uso militar y segundo, porque quién impartirá las clases es un General de División del Ejército.

Mynor Moto, presidente la AJMOJ dijo a este medio que los instructores son tanto de la Policía Nacional Civil como del Ejército y así justificó este curso:

“Recordemos que los jueces deben resolver cada caso en concreto y conocer no solo el aspecto normativo, sino los aspectos externos o complementarios que pueden estar sometidos a su jurisdicción. En el caso de armas y municiones: el juez tiene que saber cuáles son las armas que son de uso civil, de uso exclusivo, lo relativo a los explosivos; debe saber en qué consiste la responsabilidad de tener un arma y qué se siente disparar; le pueden decir: mire es que el arma se me disparó; el juez puede usar su imaginación, pero que más que él conozca si eso es posible que se dispare sola.

Además los togados recibirán este mes, una capacitación con la PNC en el tema de las diligencias que involucran a caninos, conocidos como K9; así mismo el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) impartirá charlas sobre ADN.

Para las capacitaciones la Asociación de Jueces estima un desembolso de Q8 mil cuenta Moto:

Arrendamiento de armas y compra de municiones Q2 mil, Q6 mil en alquiler de salón y refrigerio en donde se impartirán las charlas teóricas. En el caso de las pruebas de disparo, se llevarán a cabo en el polígono de la Guardia Nacional en la zona 10.

Opiniones encontradas

Denis Martínez, director de Impunity Watch Guatemala, una organización dedicada al monitoreo de la justicia en el país, es crítico de la iniciativa, en especial por su relación con la práctica militar:

Los jueces tienen formación dentro de la escuela de estudios judiciales, sobre la legislación en la materia y estudian casos concretos; si esto se estuviera impartiendo desde la academia sería más confiable, pero estamos viendo una práctica que incentiva a la violencia, además, lo que entendemos es que es un curso práctico impartido por militares así que no resulta creíble la explicación del presidente de la Asociación.

Yolanda Pérez, exjuzgadora, considera que disparar es una decisión personal y por lo tanto no está de acuerdo con la iniciativa:

A mí me parece que enseñar a disparar no es enseñar a ser mejor juez, me parece que es malgastar los recursos.

Juana Solis, exmagistrada de Sala de Apelaciones del OJ, en tanto considera que para quienes están en el área penal es importante saber cómo funcionan estos temas para un mejor fallo, cree que si no se tienen conocimiento de causa cualquiera puede sorprender la buena fe de los juzgadores, aunque aclara que no es amiga de las armas, sin embargo:

Yo tomé un curso de criminalística en la policía de Ávila, España; y sí me sirvió mucho. Yo no disparé, pero el instructor sí lo hizo y luego de las balas percutadas se hizo el análisis, para saber si realmente que el arma incautada corresponde a la bala encontrada en la escena del crimen. A veces a existe la necesidad que se dispare para el cocimiento de estos temas. La función del juez no se limita a escuchar a los actores, su responsabilidad es indagar.

Para Solis la controversia surge por la forma en la que publicitó el curso y la utilización armas en la promoción, en momento que el mundo se encuentra con rumores de guerra.