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Aún no llega diciembre  y sindicatos y trabajadores de varias instituciones del Estado piden su regalo de Navidad por adelantado. Ocurre todos los años, las cuantías que se llegan a pagar con fondos públicos por convivios y bonos, son  millonarias.

Este año no es la excepción y esta semana el Congreso de la República autorizó un bono de fin de año de Q2 mil 500 para los maestros del sector público. Si tomamos en cuenta que son 150 mil docentes, el monto asciende a Q375 millones.

El 7 de diciembre trabajadores sindicalizados del Congreso tendrán fiesta,  han pedido no laborar ese día y además que los gastos corran por cuenta del Organismo Legislativo, solicitaron a la Junta Directiva para llevar a cabo su convivio, Q15,000 que es lo establece el pacto colectivo de trabajadores.

Los últimos en extender la mano son los trabajadores del Organismo Judicial quienes han solicitado un bono de fin de año por Q10mil para cada trabajador,  lo que representaría para la institución una erogación de Q119 millones.

Marlon López, presidente de la Asociación de Jueces y Magistrado, instancia que apoya la solicitud, dijo:

Nosotros fundamentamos la solicitud porque en años anteriores se nos ha otorgado el beneficio, considerando que hay necesidades que suplir para fin de año, y lo que se busca es ayudar al trabajador.

Marvin Flores, analista de Acción Ciudadana, opina que es una práctica inadecuada que en algunos casos se ha vuelto una obligación por parte de los patronos estatales.

Flores cree que las instituciones convertir esos fondos en incentivos laborales de largo plazo para sus trabajadores:

Por ejemplo en cooperativas de crédito y consumo, en programas vivienda para sus trabajadores, algo que sea más sostenible, y que tendrá un mayor impacto en la economía familiar.

Estas son solo algunas de las instituciones, sin embargo la modalidad se repite en muchas entidades  que para estas fechas suelen hacer piñata con los fondos públicos.