Como nunca en este 2020, la factura de un servicio por pagar es el centro de atención para millones de guatemaltecos. Las personas están al tanto de la frase impresa: “Eres candidato al Bono Familia”.

Se trata de la ayuda de Q1 mil mensuales que durante tres meses el gobierno entregará a 2 millones de familias para mitigar los efectos de la crisis provocada por el Covid-19. Ese incentivo despertó a quienes se aprovechan de la necesidad del otro: se roban los recibos de los buzones y entradas de las casas y propietarios de casas despojan a sus inquilinos del beneficio.

-Publicidad-

-Publicidad-

Las sedes fiscales del Ministerio Público (MP) empiezan a recibir denuncias: a la fecha suman 75, en Mixco y Fraijanes, las cuales serán tratadas como un hurto.

En la zona 3 de Mixco, en la colonia donde vive Shirley Ramírez los recibos de energía eléctrica llegaron el jueves, pero el suyo no apareció y según ella el hijo de una vecina le dijo que su mamá lo levantó, pero al consultarle esta fue la respuesta:

“Me dijo ese mismo día lo metió debajo de la puerta, deplano llovió y se deshizo, seguro alguien la vino a buscar y se robó el recibo”

Ramírez tiene 34 años, es mamá soltera, tiene dos trabajos y por la crisis fue despedida de uno. Vive sola con su hijo y su consumo de energía cada mes es menor a los Q100. Ya solició una copia en la Empresa Eléctrica:

“Me dijeron que al dármelo me meta a la plataforma del Bono e ingrese el numero y si sale que ya lo usaron, con eso tengo que ir al MP a poner una denuncia”.

Ivette Zambrano, directora de comunicación de Empresa Eléctrica de Guatemala, señala que las facturas de mayo se terminarán a entregar el 16 de junio y remite el robo de facturas al MP.

Zambrano dice que por su parte la compañía es más cuidadosa para evitar que personas aprovechadas tomen recibos que no son suyos:

“Si usted candidato a Bono Familia, la factura le tiene que llegar a su inmueble, si quiere imprimir en línea, le sale su factura, pero no le sale el código de candidatura y esto se hace para proteger los códigos de los clientes”.

Actualmente 190 mil clientes reciben el recibo por correo electrónico para evitar el uso de papel, en estos casos si la persona es candidato la factura solo se entrega físicamente.

Otros casos:

Nataly Molina, una mujer de 40 años, viuda y con dos hijos de 10 y 14 años, vive en Ciudad Quetzal y tiene su propia historia:

“A mí no me robaron el recibo, el dueño de la casa me lo vino a pedir”. 

Molina cuenta que sus arrendantes le dijeron que la ayuda les correspondía y ella guardó silencio por una razón:

“Ahorita estoy atrasada en el pago de la casa y me ha llamado, pero no tengo”. La señora se dedica a la venta de comida, pero por las restricciones no puede instalar su negocio.

Laura Menchú, de 48 años, dedicada a la gestión de proyectos comunitarios ya cobró el bono, tras ingresar sus datos le respondieron que había aplicado:

“Me llegó un mensajito en donde me enviaron un código más específico para recoger el bono: me dieron la opción de una transacción bancaria, cajero o a través de compras o Walmart o la Despensa”.

Ella optó por el efectivo con lo que completó el pago de renta de su casa.