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Las acusaciones de fraude y reclamos ante el recuento de recuentos de votos de las Elecciones Generales parecen ahora un reproche del pasado. Una vez el Tribunal Supremo Electoral (TSE) oficializó los resultados de la primera vuelta presidencial, los candidatos que pasan al balotaje volvieron el fin de semana reciente a las tarimas. Y mientras ellos se preparan para una segunda carrera, otros pasan a las memorias como los candidatos del fracaso. ConCriterio lanzó el día de votación, una promoción para que su audiencia calculara al triunvirato perdedor. Y una vez está solventado el reclamo de las posiciones, está claro quiénes son los últimos de la carrera: Danilo Roca, de Avanza; José Luis Chea Urruela, del Partido Productividad y Trabajo (PPT); y Luis Velásquez, de Unidos.

Danilo Roca es abogado y notario. En 1991, se convirtió en diputado para el Parlamento Centroamericano (Parlacen) y, en 1999 corrió para presidente con la Unión del Centro Nacional (UCN). Diez años después, en las elecciones de 2019, acumuló 21 mil 410 sufragios, el 0.49% de los votos válidos.

Para el presidenciable del partido Avanza, los resultados son ilegítimos porque se oficializaron sin la presencia de fiscales de las distintas agrupaciones políticas.

“Lo único que puedo decir, con mucha tristeza, es que a partir de la decisión del TSE se anularon a los partidos políticos. Fue una desaparición forzada. ¿Cómo se van a atrever a tomar una decisión al margen de quienes tienen la representación popular de las organizaciones políticas inscritas en el tribunal?”

Además, señala que un agravante en este proceso, que para él fue “fraudulento”, es que el TSE se negara a cotejar nuevamente los resultados papeleta por papeleta.

En penúltimo lugar llega José Luis Chea Urruela. Este abogado fungió como ministro de Cultura y Deportes entre 2016 y 2018, durante el gobierno de Jimmy Morales. También ha sido embajador de Guatemala en Costa Rica, El Salvador y México. En la contienda sumó 23,962 votos, el 0.55% del total.

Chea Urruela toma distancia de las opiniones de Roca. A pesar de las discrepancias entre las actas de las mesas y los datos digitales del tribunal, sostiene que no hubo fraude. 

“Quizás hubo errores en la digitación o mala fe de algunas juntas electorales, pero aceptamos los resultados porque no tenemos los medios para refutarlos. Pienso que nosotros obtuvimos más votos, esperábamos llegar a un 1% o un 1.5%, pero no teníamos ningún fiscal en mesa porque no podíamos pagarlos”.

Luis Velásquez ocupa el tercer lugar del podio perdedor. Durante la gestión de Álvaro Colom, entre 2008 y 2012, este administrador de empresas fue ministro de Economía. En los comicios, obtuvo el apoyo de 26,921 votantes, el 0.61%.

El excandidato de Unidos asevera que su organización esperará a la revisión total de las actas para reconocer los resultados, pues los datos vigentes no reflejan los votos que “realmente obtuvieron”. Así lo explica:

“No esperábamos 2 millones, pero tampoco los casi 27 mil. Nos quitaron votos. No tenemos cómo demostrar realmente cuántos por falta de fiscales, pero sí decimos que nos quitaron. En Granados (Baja Verapaz), ganamos la presidencial; en San Carlos Alzatate (Jalapa), quedamos en cuarto. Allí teníamos fiscales y si hubiéramos tenido en todo el país, seguramente tendríamos diputados y no estaríamos dentro de los últimos lugares, sino en el promedio. Además, las reformas electorales fueron hechas a la medida para los candidatos conocidos y nos puso en desventaja”.

La Reforma a la Ley Electoral y de Partidos Políticos de 2016 cambió las reglas del juego: prohibió que los partidos pautaran en redes sociales y le otorgó al TSE el control de la contratación de propaganda en las empresas de comunicación. Las tarifas se abarataron, lo cual representó una menor cantidad de espacios para los candidatos.

Las falencias del triunvirato

Daniel Haering, analista político, afirma que los resultados del triunvirato representan una pérdida de tiempo y dinero. “Supongo que para ellos también es una decepción. Cada persona que haya ondeado la bandera, que haya puesto dinero en eso y cada hora invertida en ese proyecto político pues no tuvo rédito. Fue todo un fracaso”, opina.

Para que un partido sea inscrito en el TSE necesita contar con un mínimo de 24 mil firmas de personas afiliadas a la agrupación. Sin embargo, los presidenciables del PPT y de Avanza no alcanzaron esa cantidad de votantes. Para Haering, esto pone en tela de duda la solidez de las organizaciones.

“Es imposible que tengas 24 mil personas dispuestas a estar afiliadas y que ese partido (Avanza) no consiga más de 21 mil votos. Eso es que algo del proceso estuvo maleado. Y lo mismo vale para los votos de PPT y de Unidos. Cualquiera de esos tres partidos está al margen de sus supuestos afiliados. Nos lleva a pensar en qué clase de requerimientos son los que existen en el sistema de partidos políticos y si los llevan a estar realmente institucionalizados”.

Paul Boteo, analista y director general de Fundación Libertad y Desarrollo, considera que estos resultados no deberían sorprender. “Yo pensaría que es el resultado bastante natural de unas elecciones que tuvieron a tantos proyectos políticos improvisados y sin mayor futuro. No tienen nada, es decir, no tienen financiamiento, no tienen base, no tienen esa red necesaria para construir un proyecto político. En este caso pues ellos fueron los que lamentablemente seguramente tengan que salir del ring político”.

Para Boteo, los candidatos de estas agrupaciones podrían moverse por dos razones principales para participar aun en un panorama político adverso.

“Básicamente veo dos motivaciones: personas que realmente creen que pueden levantar un proyecto político pero fracasan en el intento, o bien, ven la oportunidad de acceder a los recursos que permite el financiamiento del partido. Creo que sería más la primera opción, porque la campaña de estas agrupaciones no reflejó un financiamiento fuerte, contrario al despliegue de los partidos más grandes, como los que están en segunda vuelta”.

En las elecciones generales de 2015, los candidatos con menos votos fueron Aníbal García del Movimiento Nueva República (MNR), con un 0.58%; Luis Fernando Pérez del Partido Republicano Institucional (PRI), con 0.86%; y José Ángel López de Encuentro por Guatemala (EG), con un 0.91%.

Los ganadores de la promoción

El día de los comicios, tres internautas probaron su suerte y acertaron quiénes conformarían el triunvirato perdedor de la contienda presidencial: Giovanni Paiz, Cristian Morales y Violeta de León Benítez. ¡Enhorabuena!