Se les ve de un juzgado a otro, en el edificio de los tribunales, como lo demanda la profesión:  traje y corbata, presentables ante la justicia.

Son los abogados Cesar Calderón, defensor del expresidente Otto Pérez Molina; y Fernando Guerra, defensor de la exvicepresidenta, Roxana Baldetti.

Ante la opinión pública sus patrocinados hoy son culpables de corrupción, saquear el erario. Sin que la justicia los haya condenado, la sociedad ya lo hizo. Y no solo a ellos,  también a sus defensores han alcanzado esa condena ciudadana.

Los abogados reciben toda clase de comentarios por acompañar  en el proceso penal a Pérez Molina  y Baldetti. César Calderón, de 58 años de edad, lleva 23 años en el litigio. En su carrera, es el segundo expresidente a quien defiende ante la justicia: el primero fue el exjefe de estado, Efraín Ríos Montt. Para él en ambos casos la presión sociallo marcó por ejercer esa defensa.

“Me dicen, mire usted está defendiendo a fulano de tal, …y como hace para defender a ese desgraciado, son insultos a veces, pero eso mide el trabajo de uno en alguna medida, porque aunque estén en desacuerdo con la defensa, están reconociendo que se está haciendo una buena labor”

Fernando Guerra es un abogado joven, tiene 34 años y 9 de ellos ha litigado. Sus inicios fueron como acompañante de su papá, el fallecido abogado Telésforo Guerra,  quien defendió al expresidente Alfonso Portillo, cuando fue acusado de lavado de dinero.

Ahora, representar a Baldetti, es para él una oportunidad muy importante… aunque el rechazo  público hacia la exvicepresidenta lo salpique.

“Generan un perfil, me juzgan a través de mis clientes, es complicado porque uno está ejerciendo una profesión,  pero al final del día uno está consciente de que a la gente no le va a gustar, incluso me han amenazado”

Su relaciones más cercanas se lo toma más a la ligera y saben que se trata de trabajo

 

“Mi circulo está compuesto por mucho abogado, entonces ellos entienden, los que no bromean y la familia está acostumbrada a la exposición que en la profesión tuvo mi padre”

Ante los señalamientos, el abogado Calderón llama a la reflexión y entendimiento a sus críticos, pues dice que ellos ejercen una profesión como cualquier otra.

“El derecho es una ciencia y uno debe de marcar su trabajo ahí y se está haciendo así, está haciendo una función igual que el ingeniero, igual que el médico, esta profesión no difiere en nada de otras… pero la gente cree que este es un mercado de mafiosos”

Inocentes o culpables

Todos tienen derecho a una defensa es lo que dice el abogado César Calderón

“Algunas veces he sabido que mis clientes son culpables. Tuve un asesinato en donde todo apuntaba a que era culpable, pero aún así una persona necesita defensa. Para que haya justicia tiene que intervenir  un juez, un acusador y un defensor. La defensa es sagrada y el código de ética profesional dice que un abogado no puede negarse a la defensa de una persona”

Los  dos abogados dicen que nunca se han arrepentido de defender a alguno de sus clientes, sin embargo, hay casos que sí han decidido no tomarlos.

El abogado, Fernando Guerra

“He tenido un par de caso que no he querido llevar donde hay involucrada mucha violencia injustificada por parte de las personas, entonces me genero un sentido muy personal. Sí entendí el derecho de defensa de la persona; sin embargo, yo no lo podía llevar, en este caso estaba la persona con las manos llenas de sangre y justificando su acto de una manera muy irracional”

La sombra impuesta por su  defensa es parte del trabajo coinciden los dos abogados. Aunque con una sonrisa,  Calderón espera el día cuando se dedique a la jardinería y disfrute a sus tres nietos. Mientras Guerra recientemente se convirtió en papá, espera contarle a su hija sus hazañas en los tribunales, aunque no siempre se gana.

 

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