Ángela Morales tiene 50 años, es ama de casa y como miles de guatemaltecos en estos días, estuvo en contacto con dos familiares que dieron positivo al Covid-19. Apremiada acudió al Centro de Salud de la colonia Centroamérica en la zona 7 capitalina, para hacer una prueba de antígeno, pero no sirvió de nada llegar a las 6 de la mañana, pues no alcanzó a 1 de los 50 números que otorgaron ese día para un hisopado.

Sin síntomas, Ángela regresó a su vivienda decepcionada y se aisló por temor a contagiar a sus hijos de 23 y 14 años. No puede pagar una prueba en los centros privados donde cuestan un promedio Q.300 las de antígeno; entre Q700 y Q800, las PCR.

“Habían como cien personas en la cola, le daba la vuelta al Centro de Salud y nos dijeron que ya no iban a dar números, que era por gusto y que nos regresáramos a la casa. La gente se miraba enferma, con una gran tos y la fiebre se les veía encima. Sí me dio miedo regresar a la casa”.

La mañana siguiente Ángela llegó a las puertas del mismo Centro de Salud a las cuatro de la mañana: alcanzó el número 11 de 75 repartidos. Morales resultó positiva, afortunadamente sus hijos no. La historia de Ángela Morales se repite a diario en los Centros de Salud del área metropolitana: los pacientes deben madrugar para recibir un número a las 7:00 de la mañana, efectuarse la prueba a las 9:00 y obtener resultados en 45 minutos.

Personas denuncian que en los centros de Salud solo dan entre 50 y 75 números para hacerse hisopados.

 

La Procuraduría de Derechos Humanos (PDH) recibe desde julio entre tres y cinco denuncias diarias de personas que no tuvieron acceso a un hisopado en un Centro de Salud. El camino que les queda es acudir a un hospital privado o regresar a sus viviendas con la incertidumbre.

Zulma Calderon, delegada de la unidad de Supervisión Hospitalaria de la PDH, señala que sin pruebas, hay subregistro de contagos. En el municipio de Guatemala, según un reporte del Departamento de Epidemiología, entre la última semana de agosto y la primera de septiembre se tamizaron a 47 mil 454  personas.Un número bajo opina la Defensora de la Salud. La escasez en el sector público no se limita a pruebas, sino que alcanza a personal de atención y los limitados horarios de atención de 07:00 a 15:00 horas.

“El personal es asignado a centros de vacunación o los rotan en Centros de Atención Respiratoria de la municipalidad. Cada prueba que se deja de hacer, es una persona positiva que se deja de atender”. 

Eliú Mazariegos, director General de Servicios de Salud, indicó que  en su despacho no hay denuncias de escasez de pruebas en Centros de Salud y aseguró que sancionarán al personal que no atienda a los ciudadanos, pues según él hay suficientes pruebas: 150 mil a nivel nacional hasta ayer y actualmente se practican un promedio de 12 mil hisopados diarios.

“Todo servicio de salud en segundo nivel de atención debe hacer pruebas sin importar el horario,  de lo contrario deben denunciarlo ante la PDH o  ministerio de Salud”.

Hay pruebas que no tienen el propósito de detectar el Covid-19. Mazariegos contó que las personas solicitan hisopados para aplicar a un puesto de trabajo, donde requieren resultados negativos. Y para lograrlo, fingen los síntomas. Ese fue el caso de Marta, Carlos y Sofía, integrantes de una misma familia, que hace un mes superaron el virus, acudieron a un Centro de Salud en donde se quejaron de síntomas para obtener una prueba negativa y volver a sus trabajos en un salón de belleza, agencia bancaria y taller mecánico.