Mario Rojas, un administrador de empresas egresado de la Universidad Rafael Landivar, ha sido designado por el presidente electo Alejandro Giammattei, como ministro de Ambiente y Recursos Naturales.  El tema medio ambiental no forma parte de los cinco principales pilares que Giammattei presentó dentro de su Plan Nacional de Innovación y Desarrollo. En el documento apenas se leen las siguientes líneas:

“Aprovecharemos de manera sustentable los recursos naturales y tendremos mitigadores para reducir la vulnerabilidad ambiental”. Expertos creen que este ministerio es clave para la vida del país, pues de los recursos naturales depende nuestra economía y subsistencia.

Sidney Samuels, exministro de Ambiente, considera de suma importancia darle seguimiento a los aspectos de mitigación del cambio climático, compromisos adquiridos por Guatemala en 2015 y a los cuales, según él, no  les dio seguimiento el actual ministro:

Corredor seco:

se debe de retomar el modelo de adaptación climática que iniciamos en el 2016 y que se refería a la resiembra de árboles frutales y medicinales y la crianza de aves de corral.

Recurso hídrico:

se tiene que continuar con lo que llamábamos las autoridades de cuencas: mesas de trabajo en donde están involucrados los que utilizan ese recurso, que son los empresarios agrícolas, las comunidades y los alcaldes. Y se debe retomar la ley de aguas: que incluye la responsabilidad del recurso hídrico.

Deforestación:

En Petén se está deforestando porque se ha corrido la frontera agrícola y también la ganadería ha estado ocupando esos espacios. Eso se tiene que limitar porque estamos perdiendo los bosques sin que nos dé el beneficio económico.

La institución es el ente rector de las políticas medio ambientales del país. Entre sus funciones está la emisión de licencias ambientales y la validación de estudios de impacto para proyectos, obras e industrias.

La producción agrícola es  el sector más importante en Guatemala con una participación del 70% de mercado. Pero también es la actividad económica que requiere la utilización de dos de los recursos naturales más importantes: agua y suelo, que se ven amenazados en ciertas áreas del país.

Raúl Maas, investigador del  Instituto de Agricultura, Recursos Naturales y Ambiente de la Universidad Rafael Landivar, coincide que la disputa por el agua es uno de los pendientes de esta cartera:

¿Cuál es el argumento que se utiliza desde la sociedad? Si no hay árboles no hay agua, pero hay que quitar árboles para producir alimentos. La directriz política debería ser: dónde sí se puede hacer sustitución de los bosques para actividades económico productivas y dónde deberían enfocarse los esfuerzos para que esos ecosistemas no se toquen y contribuyan a regular el ciclo hidrológico.

La adaptación al cambio climático, es otro aspecto que preocupa al investigador ambiental:

Cómo nos vamos a ir adaptando a estas dinámicas planetarias, que están poniendo en riesgo al mismo recurso hídrico. Y la gestión  de eventos naturales de escasez y abundancia de agua que nos aseguren que la población tenga condiciones para un buen vivir.

Ambos expertos consideran además que se debe penalizar a la industria que contamine los recursos naturales y no retardar la obligación que tienen las municipalidades de implementar plantas de tratamiento de aguas servidas.