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Guatemala posee la tasa más alta de crecimiento poblacional en América Latina con 2,4% anual, según el Fondo de Población de Naciones Unidas. En el país cada año se producen 24,5 nacimientos por cada mil habitantes.

Pese a las estadísticas, los expertos coinciden que el país muestra avances en la planificación familiar.

Heidy Caal, técnica del Programa Nacional de Salud Reproductiva del Ministerio de Salud, comenta las incidencias sobre el uso de métodos anticonceptivos y quiénes planifican con más frecuencia:

La prevalencia actual de métodos anticonceptivos es del 61 %, que desde 1997 ha ido en incremento. Y se ve que quiénes tiene mayor acceso a métodos anticonceptivos son: aquellos que pertenecen al quintil más alto de riqueza, quienes tienen mayor educación y viven en áreas urbanas.

Actualmente el sistema nacional de salud abastece a hospitales y clínicas públicas del país con nueve métodos  prevención de embarazos, en atención a la  Ley de acceso universal y equitativo a los servicios de planificación familiar, que establece que la población debe tener variedad de métodos; sin embargo:

Dentro de los preferidos están:

  1. El implante,
  2. La inyección trimestral y,
  3. La operación de la mujer.

En el ámbito privado, los métodos de mayor consumo tienen una correlación, Miguel Ángel Gramajo, gerente médico del APROFAM, señala que el condón, aunque es un método vigente, pero la práctica de operación de esterilización ha cobrado auge. Y en los hombres ha tenido mayor demanda:

Son bastante accesibles y ya se están haciendo con mayor frecuencia. Por cada 10 mujeres, 4 hombres. Lo cual es un buen camino, porque los hombres no se operaban, a la fecha llevamos 1,800 operaciones de mujeres y 500 hombres en lo que va del año.

El médico cree que actualmente existe mayor receptibilidad a estas formas de planificación de la familia, incluso cree que la religión ha modificado su opinión respecto estos métodos, aunque también persisten patrones culturales:

La región y la planificación siguen siento un tabú; sin embargo, la iglesia se está abriendo mucho al hecho de planificar y espaciar los embarazos y quienes profesan una u otra religión están accediendo más a estos métodos.

El marco legal vigente obliga el abastecimiento de estos productos en el sistema público de salud y en lo privado, según el doctor Gramajo, los costos pueden oscilar:

La píldora anticonceptiva puede costar Q50; los inyectables de tres meses Q30; inyectable mensual Q25 y los implantes como la T de Cobre y barras para el brazo unos Q300.

En 2019 APROFAM ha atendido con métodos de planificación a unos 12 mil  usuarios. El Ministerio de Salud reportó en 2018: 500 mil nuevas consultas y 1 millón de reconsultas.

Según las estadísticas, el espaciamiento en los embarazos puede reducir las muertes maternas entre un 20 y 30 %.