Las políticas antimigratorias del presidente Donald Trump no surten efecto en Guatemala. Las estadísticas oficiales del Instituto de Migración registran a la fecha la repatriación de 69 mil 876 connacionales, 25 mil más que el mismo periodo del año pasado. Todo lo contrario sucede en El Salvador, donde las cifras se redujeron en al menos 2 mil deportados de los 14 mil de 2017.

¿Qué hace El Salvador para evitar que sus ciudadanos viajen sin documentos hacia los Estados Unidos?

A esa pregunta responde el exviceministro de Relaciones Exteriores, Erick Maldonado:

Una de las virtudes de El Salvador es que desde hace más de 10 años cuenta con el viceministerio de Salvadoreños en el Exterior, el cual cuenta con presupuesto propio y sus ámbitos de acción son mucho más amplios. Tienen atención para retornados: programas que les permiten vincularse a las actividades productivas. Además que el gobierno le ha apostado al desarrollo social.

En un reciente artículo de The Washington Post el Comisionado de la Patrulla de Control Fronterizo, Kevin McAleenan, dijo que una de las principales causas de las migraciones de la región es la inseguridad alimentaria y no la violencia.

¿La razón por la que usted se fue a EE.UU cuál fue?

“La pobreza que vivimos en nuestros municipios y departamentos, por eso uno abandona su casa y su familia”

Es la respuesta de  Juan Alberto Martínez, de 44 años, un hombre originario de Santa Catarina Mita Jutiapa, a quien entrevistamos minutos después de que descendió de un avión de deportados que este martes retornó  a guatemaltecos, quienes en su mayoría fueron detenidos en la frontera estadounidense.

¿A qué se dedicaba usted en Santa Catarina Mita? Soy agricultor, pero estaba muy difícil no vale el trabajo ¿Qué sembraba? Maicillo, maíz y frijol ¿cómo estaba el negocio? Muy malo, además que no tuvimos un invierno bueno.

Don Juan Alberto intentará de nuevo cruzar las fronteras. Mientras que Mayra Vargas, una mujer de 31 años, proveniente de Santa Rosa,  pese a que quiere una vida mejor para sus tres hijos decidió buscar oportunidades de trabajo en Guatemala: ¡ya no me voy! Lo tratan muy mal a uno allá –mire aún cargo las marcas de las esposas- lo tratan como si uno fuera criminal, por eso ya no.

El exvicecanciller Maldonado cree que mientras no se trabaje en mejorar las causas estructurales de las migraciones, las políticas de Donald Trump no podrán desincentivar a los guatemaltecos a viajar al país del norte:

Cuando tenemos todo ese caldo de cultivo: pobreza, marginación social, aumento en la delincuencia, problemas económicos, da como resultado que el 20 por ciento de los guatemaltecos hoy viva en EE.UU.

El Estado de Guatemala sigue siendo un Estado expulsor no ha creado políticas, primero para evitar que migren y segundo para reinsertarlos en oportunidades laborales.

La inseguridad es otro factor que empuja a los guatemaltecos a dejar el país. Es el caso de la familia Marroquín Orantes, quienes tenían un negocio propio en Guatemala, pero los pandilleros empezaron a acosarlos, cuenta Nelly Orantes, mientras espera que su esposo salga de la Fuerza Área del vuelo de deportados. Ella dice que ya tienen una hija en edad escolar, una a punto de empezar estudios y otro llegará pronto.

Entonces la situación está difícil como para decir que solo de un negocio vamos a vivir, porque eso no es posible y la delincuencia no lo deja trabajar a uno por su cuenta.