Un encuentro de fútbol que se disputaba la noche del 26 de junio de este año en un complejo de deportivo de la zona 14, se fue a tiempos extra, cambió de cancha y de de árbitro: ahora el Ministerio Público quien deberá aclarar lo que sucedió.

Es la historia de una riña durante un partido entre jugadores del Califas, un equipo de jóvenes, y Juventus, conformado por trabajadores de la CICIG quienes superaban los 30 años.  

Alfredo Adrés Zimieri, de 19 años, quien jugaba con el Califas, sufrió  al menos seis fracturas, en especial, en el rostro, tras la pelea con integrantes del equipo integrado por trabajadores de la comisión internacional. El joven fue trasladado a un hospital privado local, pero después a un centro médico en Estados Unidos. Hace unas semanas regresó a Guatemala. Su estado es estable y continúa su recuperación.

Sus compañeros de juego han declarado ante la Fiscalía, el papá de del joven, Enrique Zimeri, dice que por su estado de salud, su hijo no está en capacidad de declarar.

Los dos equipos denunciaron ante el Ministerio Público. Los familiares de Zimeri presentaron queja contra el comisionado de CICIG, Iván Velásquez, de interferir en las investigaciones, porque solicitó y obtuvo las grabaciones de  video de la cancha donde ocurrió la disputa.

El inicio de la denuncia fue en contra de ellos (los trabajadores de CICIG), pero mi abogada me dijo que revisará la carta que la CICIG envió al centro deportivo, si era en horas fuera de su trabajo, ¿por qué mandaron la carta?  ¿Por qué el caso se cambia de fiscalía?, sí se hicieron todos los procedimientos como son y puse la denuncia ante la ONU, porque el Comisionado es la autoridad máxima de la entidad”

En un comunicado emitido por la CICIG el 31 de agosto, la entidad afirmó que se inició una investigación interna para establecer responsabilidades administrativas de los funcionarios involucrados. La oficina de comunicación del organismo declaró que no emitirán más declaraciones. La comisión señaló que al tratarse de hechos particulares, que ocurrieron fuera del horario laboral de sus trabajadores, se mantiene al margen del trámite de los expedientes.

El padre de Zimeri habla acerca de las consecuencias de los golpes:

“El sigue su recuperación, con la primera operación de la mandíbula le quedó daño, el habla no es la misma, la tiene torcida y ese ya es un daño permanente, con la nariz se tiene que esperar que siga desinflamando y quizá se tenga que hacer un implante, con el ojo se están esperando que se absorban unos líquidos externos, para hacerle una evaluación en su ojo derecho”

La queja de Zimeri ante Naciones Unidas y el incidente salió a luz justo en una semana de crisis política después de que el presidente Jimmy Morales declaró persona “non grata” y ordenó la expulsión de Velásquez de Guatemala. No obstante, Zimeri aclara que la suya “no es un acción política”

“Yo creo que se está haciendo un trabajo pero tiene que ser equilibrado, ¿Qué piensa de los que quieren fuera a Iván Velásquez?, Yo  estoy ajeno totalmente a eso, yo me dedico a mi que quehacer diario”

La versión de la familia Zimeri, es que a dos minutos de que finalizara el encuentro deportivo, el equipo contrario se enfadó porque los Califas ganaba el partido y eso desencadenó en el enfrentamiento a golpes.

El Ministerio Público unificó las denuncias y la investigación está en manos de la fiscalía metropolitana.

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