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Un estudio elaborado por el Instituto Holandés para la Democracia en Guatemala revela que las mujeres que incursionan en la política nacional viven bajo un “Techo de Cristal” como ha sido llamada la investigación que será presentada el 22 de este mes:

  • desplazamiento de puestos
  • prácticas machistas
  • violencia política y
  • falta de financiamiento

Son solo algunos de los hallazgos del documento.

Basta hacer un  revisión con los resultados electorales de 2015, los cuales reflejan que las curules del Congreso fueron ocupadas solo por el 13 por ciento de mujeres, mientras que al poder local asumieron el 3 por ciento: de 340 alcaldías, solo 10 las ocuparon mujeres.

Lo anterior de acuerdo con Aneliza Tobar, socióloga, revela  la subrepresentación femenina en los espacios públicos de poder:

 “Encontramos que estas situaciones no son casuales, se configuran a partir de un entramado de poder donde las mujeres están en una situación de desventaja, desde los espacios de participación cuando aún son activistas, pero se mantienen hasta cuando ya logran ganar un cargo público”.

El estudio recopiló testimonio de mujeres que en 2015 fueron electas a un cargo público y los relatos permitieron visibilizar que se ha instrumentalizado su papel dentro de las organizaciones, así lo explica Tobar:

“Una diputada me comentó cómo el partido explotó la imagen de ella como mamá para hablarle a la mujer rural, pero fue en una situación muy oportunista.

Una alcaldesa me dijo: nos usan como escaleras, porque saben que a las mujeres nos escuchan. Nosotros podemos atraerles votos pero luego se olvidan de nosotras, a la hora de tomar las decisiones y repartir los puestos de poder, todo se queda en un pacto de hombres”

Sheily Vásquez, alcaldesa de Génova Costa Cuca, Quetzaltenango, expresa significó llegar al cargo:

 “Me he sentido como hombre, porque he tenido que sacar el doble de valor. Hemos tenido que pasar cosas muy difíciles por la forma tan dura que nos trata el machismo guatemalteco.  Lo primero con lo que salen es con la reputación, que uno está en estos cargos porque de plano se acostó con alguien”.

Karina Paz, diputada de la Unidad Nacional de la Esperanza UNE, cree que la situación no es exclusiva de la política, sino también de otros ámbitos en donde existe exclusión de género:

“Yo siempre digo: yo no sé quién es el gerente de la Shell o de Amazón, o de Windows, pero tengo impresión de que son hombres. Entonces tampoco en lo privado hay paridad o espacios para las mujeres”.

En la actualidad 3 mujeres lideran las encuestas en busca de la presidencia. Las entrevistadas consideran que son señales de que los espacios apenas se van abriendo. Mientras que en 2017 fue excluido el tema de la paridad de las reformas electorales, una propuesta que buscaba repartir los espacios políticos de forma equitativa.