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El constructor Maynor Placidos, cofundador de la empresa Sigma Constructores S.A, y quien entre 2005 y 2015, Sigma y sus filiales recibieron 1600 millones de quetzales de fondos públicos en contratos de infraestructura con el Estado; con la construcción y reparación de las rutas más importantes del país como las carreteras Centroamericanas, es el empresario que entregó US$7,2 millones -unos Q55.4 millones- en sobornos a Gustavo Alejos, exsecretario privado del expresidente Álvaro Colom.

Pero el constructor es a la vez, el hombre por quien Alejos regresó el pasado lunes a la prisión de Mariscal Zavala, por un quinto caso de corrupción en la administración pública.

El constructor había sido declarado en rebeldía en septiembre 2018 por estar prófugo:

Palacios trazaba su ruta y jugaba sus cartas:

El 14 de diciembre se entregó a la justicia y ese mismo mes ofreció disculpas en el juzgado de mayor riesgo D, a cargo de la jueza Ericka Aifán, por haber pagado comisiones ilegales a Alejandro Sinibaldi, exministro de Comunicaciones, con el fin de agilizar la deuda de arrastre que el Estado tenía con los constructores.

Pero el empresario tenía algo más que decir y, decidió que lo mejor era colaborar y fue así como delató a Gustavo Alejos:

Él es la persona que desde que se le imputó en el caso Construcción y Corrupción -caso vinculado con Alejandro Sinibaldi- indicó que, además, de lo que la fiscalía había imputado, habían sobornos de mayor magnitud que había entregado.

Juan Francisco Sandoval, jefe de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI), comentó que Palacios fue quién dibujó a los investigadores el esquema de corrupción del caso “red de poder, corrupción y lavado de dinero”.

La investigación fue develada el lunes e involucra al expresidente Otto Pérez Molina y a su exsecretario privado, Juan de Dios Rodríguez; y de la misma manera al  exsecretario privado y del expresidente Álvaro Colom, Gustavo Alejos.

Documentos lo vinculan

Palacios afirmó al fiscal que no solo pagó a Alejandro Sinibaldi sobornos y confesó que le entregó coimas a Alejos, el dinero que fue lavado mediante sociedades off shore en Belice y Panamá y la compra de inmuebles de eso el empresario también entregó registros:

Proporcionó información de los contratos ficticios que fueron suscritos entre las distintas entidades y brindó información de los movimientos financieros, que permitieron a la fiscalía confirmar las operaciones realizadas.

Alejos y Palacios trataron de encubrir el origen de los recursos; además del destinatario y beneficiario y, la causa y objeto de los pagos. Pero fue el mismo constructor, quien en colaboración con la justicia describió los movimientos ilegales:

Dándole apariencia de legalidad, suscribió contratos de compraventa de acciones con sociedades ficticias y si hicieron trasferencias con entidades en Belice y Panamá vinculadas con él y con Gustavo Alejos Cámbara, por instrucciones del sr. Mynor Palacios.

Redes sociales bajo la lupa

El empresario y su defensor han sido víctimas y de acoso y amenazas en redes sociales; así mismo los investigadores, por lo que el fiscal especial no descartó que se pueda abrir una investigación en la fiscalía correspondiente a perfiles en redes sociales  que se sospecha están vinculadas Gustavo Alejos:

Lo que advertíamos es que algunas cuentas en redes sociales podrían estar vinculadas con algunas de las personas en el proceso; entonces se iniciaban una serie de ataques de forma sistemática no solo de quien brindaba información, sino de los operadores de justicia involucrados en la investigación.

El empresario es sindicado de asociación ilícita, lavado de dinero y cohecho activo. Su colaboración con la justicia le permitirá optar a beneficios de reducción de pena y ser condenado por procedimiento abreviado.

La empresa Sigma de la cual es copropietario Palacios, empezó a desarrollar obras de infraestructura en Guatemala en 1980. En gran parte hizo fortuna sin competir en concursos públicos, gracias a una interpretación favorable a sus intereses, que aplicaron los sucesivos gobiernos desde comienzos de los 90 y que le permitió regirse por la Ley de Compras y Contrataciones de 1980, que permitía ampliar contratos de obra pública ilimitadamente.

Ha participado en la construcción de puertos, hospitales y escuelas; trabajó en la pista del aeropuerto Internacional La Aurora y, desde 1988, se especializó diseño, rehabilitación y construcción de carreteras. ConCriterio solicitó una postura a la compañía, pero al cierre de la nota no hubo respuesta.

Kevin Moldauer, abogado de Palacios en una comunicación vía telefónica indicó que el caso está bajo reserva y que no podía aportar detalles.

*Foto principal tomada de página de CICIG