Recibe los #ReportesConCriterio de Henry Bin, directo en tu buzón.

Apenas pasamos la mitad de año, pero algunos parecen estar en la época dicembrina cuando todo es dar y recibir. Los jueces y magistrados de Guatemala quieren recibir y parecen haber escrito su lista a Santa Claus.

Se trata de una serie de peticiones que a Papá Noel que, de complacerlas, el Estado de Guatemala  erogaría fuertes sumas de dinero público.

Los deseos de los impartidores de justicia del país, incluyen: doblarse el salario. Hoy sus sueldos oscilan entre Q12 mil para un Juez de Paz, hasta los Q37 mil que devenga el magistrado presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).

La lista de peticiones  es extensa, los juzgadores además quieren:

  • El 50% de su salario en gastos de representación.
  • Q1 mil 500 mensuales para combustible.
  • Cobertura de gastos médicos hasta por Q150 mil
  • Bono de responsabilidad de Q10mil
  • Además de pago de horas extra o compensación en descansos por tiempo laborado.

Si la Corte Suprema de Justicia aprueba estos beneficios, el Magistrado Presidente llegará a recibir en salarios y bonificaciones Q122mil 500, cerquita de lo que gana el Presidente de la República quien devenga Q146mil.

Marlon López, presidente de la Asociación de Jueces y Magistrados, justifica estas peticiones en que desde el año 2000, cuando entró en vigencia la ley de la carrera judicial, los togados han tenido el mismo salario:

En aquel entonces se dio el establecimiento de los salarios en atención a los porcentajes que establece la ley, lo cual significa que desde hace 18 años no se revisa los salarios asignados y, por lo tanto, la función no está dignificada.

En  abril el ministro de Educación, Óscar Hugo López, solicitó al Congreso una ampliación presupuestaria de Q961.7 millones para la aprobación del Pacto Colectivo de Educación, pero el Ejecutivo no ha podido cumplirle a los docentes.

Respecto a la capacidad del Estado para cumplir sus peticiones, López, responde: Pues se tendrá que emplazar al Estado y se tendrán que buscar las soluciones conciliatoriamente.

Otro de las solicitudes, quizá la más coherente, es asegurar el personal y suministros de trabajo para los jueces:

Se necesita apoyo del órgano superior para resolver las designaciones de personal: en el caso de auxiliares fiscales en ocasiones tardan hasta dos o cuatro meses las designaciones, para suplir la ausencia del titular del puesto, cuando estos gozan de licencias por estudios o enfermedad, aseveró López.

Los beneficios aplicarían en promedio para 1mil 96 funcionarios judiciales.

 

 

Si estos ciudadanos fueran Santa Claus

La Corte Suprema de Justicia recibió la lista de peticiones de jueces y magistrados.

Mientras el análisis llegal al pleno de la Corte Suprema, los ciudadanos recibieron con sorpresa ese pliego de peticiones de los juristas y se ponen en las botas de Santa Claus:

Rolando Jerez, Abogado.

“Yo los mando por un tubo,  les digo que trabajen y que no pidan más que no tienen suficiente”.

Lucia García, Abogada Litigante.

“No se han portado bien y no se merecen el aumento, porque realmente nos hemos dado cuenta que juristas con antejuicios y esa no es una carta de presentación.

Juan Pérez, agente de seguridad del Organismo Judicial.

“A quienes les deberían de aumentar sería a nosotros los de seguridad, porque nosotros nos desvelamos. Ellos no, le pagan por el título pero tiene que haber condiciones para todos”

Alba Barco, trabajadora judicial.

“No sé si le lo merecen, pero sí el trabajo de los juzgados es bien cargado, habría que analizar que sí y que no es factible.

Los entrevistados coincidente en que el dinero que piden puede usarse para mejorar el sistema de justicia y disminuir la mora judicial que afecta a las partes procesales.

Ante esas críticas, Marlón López, presidente de la Asociación de Jueces y Magistrados, respondió:

“La gente tendrá sus puntos de vista, lamentable sí es que no hay respeto a la figura del juez, entendemos que ha habido situaciones que talvez han desencantado el ejercicio de la función jurisdiccional. No todos los jueces son malos y merecedores de calificativos lamentables.