El oxígeno es básico para la recuperación de los pacientes con Covid-19 en estado moderado y crítico. Los hospitales nacionales tienen dos formas de surtirse: tanques y cilindros. Carlos Pinelo, gerente de ventas de Productos del Aire, explica: 

“El Parque de la Industria tiene un tanque principal de 6 mil galones y tiene un tanque secundario de 900 galones. En los otros hospitales Covid tenemos diferentes tamaños: en Petén,  3 mil; Zacapa, 6 mil; Santa Lucía, 6 mil.”

Zulma Calderón, defensora de Salud de la PDH, afirma que cuando los tanques ya no son suficientes se utilizan cilindros: 

“Debido a que el sistema de gases que tienen ya no responde a la cantidad de pacientes: se tienen que reabastecer con cilindros. Esto le está pasando a los 3 hospitales: San Juan de Dios, el Roosevelt y el Parque.”

El 20 de junio el contrato abierto del Ministerio de Salud y Productos del Aire culminó. La empresa que hasta ahora no había tenido competencia, se quejó por ilegalidades: no se respetaron los plazos del concurso. La Ministra dijo contar con abastecimiento de oxígeno 2 meses y posteriormente realizar compras directas. El procurador de los Derechos Humanos, Jordán Rodas, advierte: 

Vamos a tener que hacer una verificación porque tenemos ese temor fundado, de que no se tenga garantizado el suministro del oxígeno. El contrato abierto tiende a garantizar, por el volumen de lo que se requiere, que el precio sea más bajo. Por eso el riesgo de recurrir a una compra directa, si fuera necesario.”

En Perú, la pandemia provocó el desabastecimiento de oxígeno: los pacientes deben de llevar y rellenar sus tanques para poder ser atendidos en los hospitales. Además, se alzaron los precios: el galón paso de costar $300 a $1 mil 950. 

En Guatemala, Pinelo asegura que el desabastecimiento, por su parte, no es una opción: 

“Oxígeno hay, nosotros producimos 250 toneladas diarias. En Guatemala, todos los hospitales de la república consumen 20: un 10% de la producción total.”

Aún si este no es escaso, la alta ocupación hospitalaria junto con el poco equipo y personal dificulta su acceso. Calderón se queja:

“En el Hospital San Juan de Dios, encontramos 80 pacientes ingresados, el 100% dependientes de oxígeno. No había capacidad, ha llegado a su máximo nivel por la emergencia. El Roosevelt 175 pacientes ingresados y 40 pacientes en espera de espacio disponible.”

Una mujer de 30 años, quien solicitó resguardar su identidad, ingresó con su papá al IGSS de zona 9 por Covid-19. Ella reclama:

“Fui a ver a mi papá, ya no tenía oxígeno, se lo habían retirado porque ya no había. Mi familia gestionó y habló con ellos para ver si nosotros podíamos comprar el oxígeno y llevarlo y ellos dijeron que no. Mataron a mi papá porque no le dieron oxígeno.”