¿Qué haces ante un dolor agudo o un cuadro de fiebre? Buscas conocer la causa y encontrar una solución. Así como hay síntomas que anuncian que el cuerpo no está bien, también hay una serie de rasgos que pueden encender una alarma en las finanzas personales.

 

“La realidad es que todos los tenemos (a los síndromes financieros), la única diferencia es que unos lo admitimos y otros no”.

Daniel Herbruger

Experto en Finanzas Personales, La Asignatura Pendiente

Según Daniel Herbruger, de La Asignatura Pendiente, el 36% de las personas evitan lidiar con temas financieros para no experimentar incomodidad. Sin embargo, hay síndromes que de no tratarse a tiempo, pueden traer consecuencias negativas.

¿Qué tipo de síndromes existen?

 

Comprador compulsivo

Es uno de los más conocidos debido a que, incluso, ha sido tema central de algunos programas televisivos en los que se demuestran los extremos a los que se puede llegar por el deseo de adquirir objetos innecesarios.

Juegos de azar

También es uno de los síndromes más evidentes, ya que corresponde a la necesidad de jugar con la idea de que algún día acertarán y su economía cambiará.

Acumulador

Se trata de la persona que no puede dejar de almacenar objetos al grado de encontrarse ante un riesgo físico debido a la falta de higiene que, generalmente, está asociada al espacio en el que se acumula.

Workaholism

Adicción al trabajo.

Dependencia financiera

Necesitar de la pareja, padres, hijos o cualquier amigo para solucionar los problemas financieros.

Financial enabling

Se puede traducir como la “mala crianza financiera” y está relacionado a la permisividad de hábitos negativos.

Negación financiera

La mayoría de personas experimenta este síndrome al evitar revisar su economía, ya sea por no querer enfrentar la realidad o porque asume que está en buenas condiciones.

Involucramiento financiero

Cuando se recurre a los hijos como escudo para los problemas financieros.

Infidelidad financiera

Tal como se oculta la compañía de alguna persona porque está fuera de lugar, también pasa con los gastos que no se pueden revelar. “La comunicación es la clave. No se trata de no hacer las cosas o de estar de acuerdo en todo; se trata de estar sabido para que se reduzca esa infidelidad financiera”, refiere Herbruger.

La evaluación

Herbruger recomienda la “Evaluación de desórdenes financieros” del doctor Brad Klontz, quien es director del Instituto de Psicología Financiera. La herramienta es gratuita y está disponible en el sitio http://www.yourmentalwealth.com/assessment/

El experto destaca que lo positivo de conocer los síndromes que se experimentan es que “permite empezar cambios internos que, si bien no son urgentes, son importantes para la vida”.