La pandemia del Covid-19 no solo frenó la economía del país: la atención de otras enfermedades pasó a segundo o tercer plano. Este es el turno más extenso que un paciente pudo esperar para ser atendido: ya son 4 meses en la fila y el tratamiento quedó suspendido.

Desde marzo, con la llegada del virus, los centros asistenciales quedaron exclusivos para Covid-19 y emergencias, así que las consultas externas y las operaciones se pusieron en pausa. Solo los Hospitales Roosevelt y General San Juan de Dios, acumulan una presa de 100 mil pacientes en espera ser atendidos por distintas enfermedades.

El Hospital Roosevelt cuenta más pacientes en espera: 85mil; además, en el San Juan de Dios, hay unas 7 mil operaciones detenidas.

Josué Chanchabaj, encargado de la oficina de estadísticas del Hospital General, dice que tanto los pacientes como los doctores tienen miedo al contagio:

“Los cirujanos están pendientes de las decisiones internas y del ministerio para empezar a reprogramar esas operaciones quirúrgicas, pero del 100% hay un 80% que están en espera de alguna noticia”. 

El 08 de junio los cirujanos Juan Carlos González y Fernando Romero; y la anestesióloga, Milagro Rojas, recibieron un llamado de emergencia. Los médicos pertenecen de la unidad de cirugía de brazo y codo del Hospital Roosevelt, pero ese día debieron acudir al Centro Médico donde un hombre de 51 que tenía su brazo derecho cercenado en un 97%. El doctor Romero cuenta del caso:

Para esa fecha dicho hospital acababa de instituir la prueba obligatoria para todos los pacientes, pero no podíamos esperar los resultados, pero él tenía cero síntomas. Ya de por sí la cirugía era complicada pues duró 7 horas y a la mitad del procedimiento nos dicen que el paciente era Covid-19, afortunadamente teníamos todos los trajes de protección.

Los doctores y todos quienes tuvieron contacto con el paciente debieron hacerse las pruebas para Covid-19: todas fueron negativas.

Juan Alberto Quemé, pediatra del centro de salud de Cajolá, Quetzaltenango, atendió a una niña de un año y  determinó que:

“Tenía una displacía congénita de cadera y es necesario operarla y referirla a ortopedia, pero lamentablemente esta es una cirugía lectiva, no es algo que puede hacerse por emergencia y el Hospital Regional de Occidente está saturado de casos con Coronavirus. La señora dice que le gustaría que operen a su hija porque si la niña sigue creciendo no podrá caminar bien; pero no se puede porque las cirugías están paradas”.

Este reportero solicitó una entrevista con las autoridades del hospital Roosevelt, pero no atendieron. San Juan de Dios por escrito traslado la respuesta del doctor Marvin Arévalo, jefe del área de cirugía, quien indica que “se están priorizando los procedimientos de emergencias con patologías que comprometan la vida de las personas, incluyendo pacientes oncológicos”.

El hospital San Juan de Dios reportó, además, hay un descenso en la atención de la emergencia debido al miedo que hay por ir a los hospitales.  En febrero hubo 13 mil casos; en marzo, 10 mil; abril, 5 mil; mayo, 9 mil; y junio, 8 mil.