Bajo desempeño, inequidad y falta de acceso a la educación de calidad son parte de los resultados de las evaluaciones del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes -PISA para el Desarrollo-, un estudio al se sometieron en 2017, por primera vez, a 5 mil 100 estudiantes de nivel medio de 15 años que cursan entre primero y tercero básico, elegidos de forma aleatoria en el sector público, privado, municipales y cooperativos. Las pruebas consistieron en dos horas de lectura, matemática y ciencias. Los resultados: bajo desempeño 9 de cada 10 estudiantes no alcanza los niveles básicos de competencias.

  • 1 de cada 3 estudiantes alcanza el nivel mínimo de lectura desarrollar sus conocimientos.
  • 1 de cada 10 puede resolver problemas que contengan números enteros.
  • 2 de cada 10 demostraron comprender una explicación sobre un fenómeno científico.

Luisa Müller, directora general de evaluación e investigación educativa del Ministerio de Educación (Digeduca), comenta que el contexto económico es importante para entender el bajo desempeño de los escolares, pues a medida que los países tienen más ingresos, los resultados educativos serán mejores.

La precariedad en los ingresos significa menos inversión para la educación. De acuerdo con las comparaciones del estudio, Costa Rica es el país de Centroamérica que más recursos destina por estudiante. Mientras que Guatemala presenta la cifra acumulada más baja de todo el  mundo, solo después de Camboya.

Costa Rica tiene un gasto acumulado en 9 años que es de US$46 mil 500 y Guatemala es de US$6 mil, esto es  lo que se invierte en un joven desde la preprimaria hasta que cumple 15 años. Lo que pasa es que invertir más nos permite tener mejores programas de capacitación docente y mejores salarios.

Otras brechas:

En las zonas rurales los estudiantes tienen hasta 2 años de rezago respecto a las escolares de las zonas urbanas. Otra de las brechas de desempeño es el idioma y la disponibilidad de recursos materiales e infraestructura. De acuerdo con PISA: una escuela rural en Guatemala tiene menos recursos que una escuela rural en Senegal. Así mimo se analiza la preparación de los estudiantes de centros privados y públicos, sobre esto Müller comenta:

En Guatemala, los estudiantes que asisten a un establecimiento en el área rural tienen 60 puntos menos que los que asisten a un establecimiento del área urbana y eso equivale a dos años de escolaridad. Pero cuando hablamos de privado y oficial en el área rural vemos que los privados tienen 344 puntos y el público 321 siempre sigue existiendo una brecha pero esta se reduce.

Diana Brown, directora de la Asociación de Colegios Privados, considera que si bien estos estudios son importantes y proporcionan un aporte, en la actualidad cada vez son menos frecuentes porque los escolares tienen diferentes destrezas:

Es importante que hay que tener esas habilidades, pero debe ser en competencias y no tanto de contenidos, ¿cómo podemos arreglar esto? Hay dos caminos: primera es a corto plazo -18 a 24 meses- y otro es a largo plazo. A largo plazo poner toda la atención al desarrollo de la primera infancia, porque todas las destrezas y pensamiento crítico se desarrollan en esa edad. Y en 15 años vamos a graduar muchachos competentes. Y dos: hay que modificar la formación inicial docente.

PISA hace evaluaciones internaciones en 80 países y examina hasta qué punto los estudiantes pueden explorar lo aprendido y si son capaces de aplicarlo en entornos desconocidos tanto dentro como fuera de las aulas. El programa fue creado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) y las evaluaciones se han realizado desde 2002,  su finalidad es hacer comparaciones y aplicar políticas públicas.

La familia también reprobó

Édgar Montufar, subdirector de análisis de Digeduca, comenta sobre algunas de las recomendaciones que aporta el estudio PISA, entre estas destaca que el núcleo familiar es fundamental para el aprendizaje:

  • Especialización de docentes de nivel medio
  • Aumentar los recursos destinados a educación
  • Involucrar a los padres, ya que es otro aspecto que indaga PISA, se le preguntó a los estudiantes ¿cuántas veces a la semana hablaba con algún adulto sobre cómo les va en las escuelas? Y se demostró que la familia no está actuando al 100%.

Ingrid Gamboa, de la asociación PADREZ una organización de padres de familia que da seguimiento al sistema educativo en el sector privado, dice estar consciente de que en la actualidad los padres han cambiado los papeles:

Lo que hemos notado es que han tomado un rol más de proveedores que de educadores, y al solo querer proveer cosas materiales se han olvidado en cosas esenciales como compartir. Además, hemos evaluado que los teléfonos celulares y redes sociales han incidido en este tema.

La repitencia es otro dato que arroja el estudio: en Guatemala la tasa es del 36%. La evaluación también cuenta a quienes están fuera del sistema educativo durante el estudio: se visitaron 19 mil familias y se entrevistaron 1 mil 200 jóvenes que no asisten a la escuela. Estos resultados se presentarán el próximo año.