El 12 de agosto de 2020 el gobierno de Guatemala suscribió un convenio con el Programa Mundial de Alimentos (PMA) para comprar 3 mil 437 toneladas métricas de Alimento Complementario Fortificado para el programa Nutriniño; de estos, 497 se compraron en mercado internacional por un monto de inversión total de Q60 millones, como parte de la Gran Cruzada Nacional por la Desnutrición.

Hoy desde el Congreso se levantan preguntas sobre supuestas irregularidades en la adquisición. Entre las señaladas: sobrevaloración en mercado local; que 2.9 millones de kilos del producto van a vencer; y alteración del plan para beneficiarios, con tal de entregar rápido antes que caduque el producto. Cristian Álvarez, diputado del bloque CREO

Cuando se compara la compra local y la internacional a través del Programa (PMA) lo que se evidencia es que el local es 40% más caro.

De acuerdo con el congresista, cada bolsa de Nutriniño de 1 kg. en el mercado local se pagó a Q18.22 mientras que los empaques de 1.5 kg. en el extranjero costaron Q19.39.

 

Raúl Romero, ministro de Desarrollo Social (MIDES), una de las instituciones que participó como enlace con el PMA responde:

La compra la hace el PMA, ellos son los que pueden dar respuesta de costos, proveedores y calidades.

Alejandro Arreola, comunicador social del PMA: el PMA propuso que la compra se realizara local e internacional con el objetivo de que se cumplieran las entregas en los plazos establecidos. De acuerdo con el informe de liquidación, la diferencia final del precio por unidad es de 6.4% más barato el producto internacional que el local. Esto se debió a la dinámica del mercado.

La mayor preocupación del diputado es que el 27 de agosto se vencen 2.9 millones de toneladas de alimentos y cree que las áreas de salud no tienen capacidad de entrega y señala que esto obligó al Gobierno a salirse del plan inicial:

En marzo se dan cuenta que es imposible que distribuyan ese producto y que se les vence en agosto y hacen dos cambios importantes: aumentan de 128 a 300 municipios, pero dicen “ni con esto salimos” entonces suben la edad de 6 meses a 5 años y el mesa pasado empiezan a distribuir más rápido. “Agarraron las ambulancias y se fueron de calle en calle ofreciendo Nutriniño, que si me hubieran encontrado con mi hijo, le dan su dosis del producto.

Salud respondió a través de la oficina de Comunicación que, en efecto, el alimento vence el 20 de agosto, pero que concluirán la entrega a finales de julio.

Álvarez señala que el Ejecutivo usa a las municipalidades como brazo para cumplir la entrega y denuncia que a pesar de que Guatemala no es un municipio priorizado, tiene fotografías de que en la zona 6 y en San  Miguel Petapa hicieron entregas:

La municipalidad de Petapa fue la peor, ellos se pusieron a entregar con una mesa del TSE a la par. En resumen, tienen mucho, no tienen estrategia para repartir y se ponen a distribuir a lo loco.

Mynor Morales, jefe edil de esa localidad no respondió a mensajes ni llamadas de este reportero.

Una trabajadora del Salud que declinó ser identificada dijo a ConCriterio que hay desorden ya que están obligando a las 29 áreas de Salud a recibir más producto de lo que solicitan y que los directores no tienen capacidad de almacenamiento. Por ejemplo, un área de la cual se reservó la ubicación pidió 5 mil raciones y le enviaron 20 mil.

Ante los cuestionamientos, las autoridades de Salud responden que “se trabaja incansablemente y que la distribución concluirá a finales de julio”. María del Rosario León, Secretaria de Seguridad Alimentaria (SESAN), declinó de ser entrevistada y ofreció enviar un comunicado el cual, al cierre de la nota, no llegó.