El martes pasado en sus redes sociales el ministerio de Educación publicó en su página de Facebook fotografías en las que se observa a padres de estudiantes de Santa Rosa que reciben la bolsa con víveres del programa de alimentación escolar.

Los comentarios llegaron de inmediato

Sabrina Argueta Escribió: En la escuela Manuel Lisandro Barrillas de Coatepeque, Quetzaltenango, no viene completa: no dieron aceite y otras cosas.

Esperanza Talé, comentó: En la escuela oficial rural mixta de la aldea Nimasac, caserío Xequiac, Totonicapán, nos dimos cuenta cómo llegaron las bolsas, pero cuando las entregaron ya no estaban completas.

María Juárez dijo: a mí no me la entregaron porque llegué un día después.

¿Sobrevalorada?

La mamá de un chico cuyo hijo asiste a la Escuela Federal de San Lucas, Sacatepéquez, y que pidió omitir su nombre en esta nota, hizo algunos cálculos y considera que la bolsa de alimentos de la segunda entrega tiene un costo de Q56. Ella cree que  bien la hubiera adquirido por Q30 o menos:

  • Dos libras de frijol
  • Dos libras de arroz
  • Dos libras de azúcar
  • Una libra de avena
  • Dos bolsas de fideos

Esta mamá no piensa mal, sino cree que quizá no tenían dinero para entregar muchos productos en esta ocasión. No obstante, la alimentación presupuestada por niño para estos 14 días es de Q56.

ConCriterio logró comunicación con una maestra de esa escuela, al cierre de la conversión declinó de dar su nombre, pero ella dice que la responsabilidad del programa es de las Organizaciones de Padres de Familia:

La OPF es  la encargada y hay un representante del ministerio de Educación que fiscaliza cuando ellos hacen sus pedidos, pero no somos los maestros, lo único que hacemos es realizar los menús a través de la comisión de alimentos.

La junta de padres debió manejar en la primera y segunda entrega de alimentos: Q286.5 millones, para 2.4 millones de estudiantes de preprimaria y primaria.

Fiscalización

Jannette Bran de Cacacho, directora de Participación Comunitaria y Servicios de Apoyo del Mineduc, comenta sobre la cuentadancia que deben entregar las organizaciones de padres:

Se rinde cuentas al final del proceso: a qué proveedores se compró y el valor de los productos del mercado. Se hacen auditorías internas, a través de la Contraloría General de Cuentas  hacemos verificaciones de facturas y documentos de soporte.

¿Cómo evitar compras sobrevaloradas? La funcionaria responde que solo hay recomendaciones:

Ellos tienen la libertad como organizaciones: deben  buscar el mejor precio y calidad y pueden comprar donde ellos quieran.

Los productos deben estar sujetos a menús establecidos por la cartera y elaborados por nutricionistas.

Delia Guas es presidenta de la OPF de la escuela Santa Cruz Naranjo, Santa Rosa, ahí la bolsa de alimentos parece más robusta:

  • Tres libras de maíz
  • Dos de arroz
  • Dos libras de frijol
  • Dos libras de Protemás
  • Una libra de azúcar
  • Una botella de aceite

La presidenta de la OPF cuenta que en su caso se compra al por mayor:

“El proveedor nos consigue todo y una solo factura y un solo cheque”

Posteriormente cuenta que tienen que pasar la liquidación en donde detallan precios de compras, cantidades, proveedor, la representante señala que en su escuela no hay inconformidades.