El jueves 2 de agosto volverán los 158 diputados del Congreso de la República a sus curules. Están llamados a retomar el segundo periodo de sesiones ordinarias 2018, el cual estará marcado por el cronómetro  preelectoral, pues el  llamado oficial para las elecciones generales está a la vuelta de la esquina: para el 18 de enero 2019.

Así que las señales anuncian que el segundo periodo legislativo será atípico. Así lo afirma Ángel Ramírez, director de Guate Cambia, quien enumera algunas particularidades que veremos:

Van a estar concentrados en cómo hacen ver su  trabajo político dentro del Congreso para la ciudadanía: tiene mucho que ver con la forma en cómo van a fiscalizar al Organismo Ejecutivo, el tipo de iniciativas que puedan estar proponiendo y la forma en cómo ellos van a trabajar la representación o mediación sobre algunas demandas sociales.

Los propios congresistas parecen tener un guión de cómo se debe actuar en periodo preelectoral. El diputado Mario Taracena responde sobre la dinámica de la bancada de la Unidad Nacional de la Esperanza los meses próximos y previos a la convocatoria:

Por lo menos nuestro partido se va a meter a los temas sociales, económicos porque la situación lo amerita, la población está sintiendo el golpe y creo que debemos buscar formas de defensa para los más necesitados: la canasta básica, la salud, la educación.

La discusión del presupuesto general de ingresos y egresos 2019 es un tema que puede generar fricciones. Algunos congresistas creen que puede ser un cheque en blanco para la campaña electoral. Amilcar Pop, diputado de Winaq.

El tema del presupuesto y una reforma para “aflojar” la ejecución presupuestaria está vinculada a ejercicios de campañas electorales de manera corrupta e impune y siento que esos dos temas van a inundar la discusión en el Congreso.

Leonel Lira diputado de Encuentro por Guatemala:

Ahí vienen varias cosas: primero, el tema que se vuelve más trascendental es el presupuesto del siguiente año. El segundo, como ya es un año pre-electoral, muchos quieren impulsar trabajo propio o iniciativas que generen simpatía o respaldo electoral, probablemente podríamos ver incluso agenda interesante de beneficio social y que a la vez tengan rédito político para los diputados.

Otro aspecto que marcará las sesiones del Congreso de la República durante tiempo preelectoral será el ausentismo, pues muchos diputados que dirigen sus distritos, suelen faltar a las sesiones plenarias por el trabajo electoral, afirman congresistas.