El banano y plátano en Guatemala están entre los principales productos de exportación junto con el café y el azúcar. Cada año, la exportación se encuentra entre los US$800 millones y Estados Unidos es el principal comprador, seguido de Europa. La actividad genera unos 50 mil empleos en las áreas de Izabal, Escuintla y San Marcos: en 2010la producción sumó 97 millones de toneladas.

Pero un hongo amenaza estas plantaciones. Así lo define Samuel Pérez, diputado de la bancada Semilla:

“Es el coronavirus del plátano y el banano”

El hongo es conocido como: “mal de Panamá”.

Nombre científico: Fusarium Oxysporum, raza 4

Cultivo que ataca: banano y plátano

Síntomas: marchitamiento de las hojas y tallos

Órganos que afecta: sistema vascular de la planta desde el suelo.

Efectos devastadores

Los científicos calculan que puede afectar 70% del comercio mundial, si no se toman acciones, pues el hongo no deja en pie a estos cultivos.

El martes el Congreso de la República aprobó la Ley de Protección para el Cultivo de Plátano y Banano que contempla medidas para evitar que los cultivos sean afectados. Lo principal, son los controles fitosanitarios a personas y mercancías en las fronteras.

El diputado Pérez explica el voto favorable de su bancada:

Las medidas son de prevención para evitar que entren frutas contaminadas (por eso la analogía con el Coronavirus), lo que hace la ley es establecer restricciones a la importación de frutas de banano y plátano e implementa controles en aduanas, puertos, embarcaciones, que son controles que debe tener la SAT, Maga, quienes tienen que desarrollar campañas de prevención.

Las autoridades encargadas ejecutarán procesos de desinfección con amonio cuaternario, un limpiador de virus, bacterias y hongos, el cual quedó legislado. Sobre este punto el diputado Pérez:

Nosotros en la bancada metimos un fondo de revisión porque sí había un riesgo de que querían prevenir esta enfermedad con amonio cuaternario, exclusivamente, y ahí podría haber un negocio para saber ni quién y lo que hicimos fue poner el amonio, pero con alternativas que puede ser incluso más barata.

Dudas

El literal 7 del artículo 8 generó desconfianza, pues instruye al Ministerio de Agricultura Ganadería y Alimentación (MAGA) a solicitar y gestionar en su presupuesto el dinero para las campañas de control.

El decreto fue aprobado con 81 votos y solo 8 se opusieron. ¿El resto de diputado? 56 estaban ausentes.

Sonia Gutiérrez diputada de Winaq, se opuso:

Encontramos ambigüedades en la ley, especialmente en el tema del presupuesto porque ahí establece que el Maga es la encargada de monitorear y reajustar su presupuesto para hacer todo ese control. Entonces, creemos que el Estado estará sufragando gastos que no se establecen y que se cargue más presupuesto es lo que nos preocupa. 200 La ley si bien protege estos cultivos, lo que se está protegiendo son las ganancias de la agroindustria y todo lo demás queda igual.

Rudy González, diputado de VIVA, rebate el argumento:

El Estado tiene la responsabilidad de ejercer el control fitosanitario del país: mosca del mediterráneo, roya de café… es decir el Maga tiene una función coordinadora y asegura que haya reglamentos que se cumplan. Imagínese que todo quede en manos de un cultivador que decide que él prefiere que no va a invertir en eso porque de todas formas va a cambiar el cultivo.

La diputada de Winaq sostiene que la ley debió ser más discutida, hasta el punto laboral y las condiciones como trabajan empleados de la agroindustria.

Vicenta Jerónimo, la diputada del MLP, también es opositora:

Nosotros vivimos en las orillas de las fincas y los salarios que tienen los trabajadores son sueldos de hambre, porque entran a trabajar a las 4 o 5 de la mañana y salen a las 5 o 6 de la tarde y les pagan un sueldo que no alcanza para sostener a la familia, entonces estuviéramos de acuerdo si mejoraran los ingresos.

La ley prohíbe importar material relacionado con musáceas, planta de banano y plátano, para evitar el ingreso del hongo. El decreto impone sanciones de hasta Q150 mil, las cuales aumentarán en proporción al daño.