La Roxana Baldetti que conoció Guatemala en tiempos de campaña, como vicepresidente o como diputada del Congreso de la República, parece resurgir ahora que enfrenta su primer juicio por el caso del Lago de Amtitlán. Como en los viejos tiempos, se escucha imponente una voz en el Tribunal de Alto Impacto C. Es Baldetti, quien en sus últimos discursos públicos antes de ir a la cárcel, se enorgullecía de ser la primera vicepresidenta que ha tenido este país.

Como si estuviera en el podio del poder, así se escucha a Baldetti desafiar a Pablo Xitimul, presidente del tribunal que la juzga­, la última arremetida de la exvicepresidenta fue ayer. Y no deja de impresionar a los involucrados en el proceso:

“Creo usted tiene odio, desprecio contra la mujer, porque le quiero contar que cuando usted dijo que bajo apercibimiento me iba a traer a este juzgado, cuando yo estaba siendo traslada al hospital Roosvelt yo tuve una crisis nerviosa la cual ha tenido consecuencias. ¡Qué casualidad que usted persigue a una directora, a la subdirectora y una doctora mujer! Quiere decir que usted trae en la sangre la misoginia y no voy a permitir que se me haga ver como una personas que quiere alterar las cosas”

El 11 de junio Baldetti intentó detener el inicio del juicio y alzó la voz. Este fue el intercambio de palabras entre el juzgador y ella:

Baldetti: Señor Juez, le estoy pidiendo la palabra con toda educación.

Juez Xitimul: sí ya le entendí, tenga la bondad de sentarse y en su momento se le concederá.

Baldetti: ya no me sirve cuando usted me la dé. Me sirve ahorita.

Juez: el Tribunal es quien decide.

Baldetti: Y usted no me va a dar la palabra.

Juez: En su momento, en este momento siéntese

Baldetti: No. No me voy a sentar le estoy pidiendo la palabra. Finalmente el juez accedió.

Juez: diríjase al Tribunal.

Oscar Poroj, abogado del hijo y el hermano del presidente Jimmy Morales, opina que existen parámetros de disciplina que deben mantener todas las partes para que exista concordia en proceso.

“En un juicio oral, la autoridad que es la judicatura tienen un poder de disciplina, pero tiene que ir acorde al difícil trabajo que tiene los abogados de defender y los fiscales de acusar. El sindicado tiene derecho de intervenir en las audiencias cuando así lo considera, pero es necesario mantener el control aunque les cueste en ocasiones a las partes procesales.

David Pineda, abogado litigante en casos de alto impacto, considera que debe existir un balance entre las garantías del sindicado y el ejercicio del poder de disciplina:

La mejor forma en la que un juez o funcionario puede protegerse es apegarse estrictamente a lo que establece la ley y garantizarle los derechos a los sindicados.Y en contraste la ley le da el juez la facultad de reconducir al procesado si este no se ajusta a la ley.

La Línea, TCQ, Cooptación del Estado y el caso del Agua Mágica del Lago de Amatitlán son algunos de los casos por los cuales Baldetti está procesada. El del Lago de Amatitlán es el primero por el que enfrenta juicio, pero la exvicepresidenta se resiste a ser juzgada.