Sandra Torres, la candidata presidencial de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), concretó 3 alianzas clave este lunes: la primera, con el partido oficialista FCN-Nación que llevó a Jimmy Morales a la Presidencia de Guatemala en 2015; la segunda, con la UCN, organización política de Mario Estrada, detenido en Estados Unidos acusado de conspirar para el tráfico de drogas; y la tercera fuerza: el partido Unionista de la familia del expresidente Álvaro Arzú.

Los rostros visibles en esta alianza sellada a puerta cerrada en un hotel de la capital fueron: Patricia Sandoval del FCN-Nación; Vivían Navarijo diputada reelecta por UCN; y Rubelio Recinos, el hombre con 16 años el poder local en Barberena, Santa Rosa, y exintegrante del desaparecido Patriota, esta vez electo por el Partido Unionista.

Las tres agrupaciones con los que Torres hizo alianza se han visto envueltas en distintos casos de corrupción e irónicamente la candidata de la UNE anunció el fin de semana la creación de la Comisión Nacional Contra la Corrupción como propuesta para sustituir a la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) cuyo mandato caduca el 3 de septiembre.

Este lunes, luego de reunirse con los grupos políticos, Torres dijo que aún se trabaja en la propuesta y no puede aportar detalles: aunque señaló que requerirá del aval jurídico de la nueva legislatura en el Congreso de la República.

La bancada de Torres será la mayoritaria en el legislativo durante los próximos cuatro años; sin embargo, necesitará del apoyo de otros bloques para la aprobación de leyes.

No es suficiente un comisión nacional

Samuel Pérez, diputado electo del partido Semilla, comentó que Guatemala aún no está preparada para que una “comisión nacional” lidere la lucha contra la corrupción:

Hay un deterioro institucional y por eso las propuestas de Semilla van encaminadas a la reconstrucción institucional. Es insuficiente en este momento la fortaleza de las instituciones para combatir la corrupción a gran escala.

Nosotros en la bancada vamos a llevar también una propuesta del “Sistema Nacional Anticorrupción”, pero esto no puede sustituir el trabajo que ha hecho la CICIG.

El futuro congresista considera que en caso Torres gane la presidencia, el tema de la creación de la “comisión nacional contra la corrupción” deberá ser conocido por el nuevo Congreso, de lo contrario sería una oficina controlada por el Ejecutivo.

Adela de Torrebiarte, congresista electa por el partido CREO, exminsitra de gobernación y excomisionada para la reforma policial ve la idea de Torres de difícil ejecución:

Es una propuesta complicada de concebir en Guatemala: aquí necesitamos también jueces y no solo a la reserva moral de país. La iglesia y los académicos podrían dar una opinión de qué se podría hacer, pero no tienen la autoridad como lo tenía la CICIG. A lo que se debería de llegar sería involucrar a la Policía y el Ministerio Público.

De Torrebiarte, considera que un modelo para elegir a quienes integren dicha comisión podría ser el utilizado en el Consejo Asesor en Seguridad del cual también formó parte:

Éramos 10 personas y teníamos que ser propuestos por: organizaciones sociales, colegios, sector privado, indígena; o sea tendría que haber una representación y el Presidente de 20 personas elegía a 10, esa puede ser una modalidad de elección.

Sandra Torres dijo que próximamente convocará a una conferencia de prensa para aportar detalles de su proyecto anticorrupción.