En 2016, ya cuando era prófugo de la justicia, Alejandro Sinibaldi emitió un comunicado desde su escondite para desacreditar las revelaciones del colaborador eficaz Juan Carlos Monzón, exsecretario privado de la exvicepresidenta Roxana Baldetti y, quien reveló a los investigadores la ruta de la corrupción del gobierno del Partido Patriota.

“En los primeros incisos de su comunicado, donde me dice que soy un sapo, pues sí lo soy y dije la verdad”. Así respondió Monzón a Sinibaldi.

Hoy el exministro se perfila como la reencarnación de aquel delator.

Sinibaldi lo adelantó a su llegada a los tribunales: y contar la verdad significa, hablar de muchas cosas. Por ejemplo: los constructores que me llamaron extorsionista. Yo nunca extorsioné a nadie, los creadores del sistema de corrupción en el ministerio de Comunicaciones son los constructores; los ministros son aves de paso.

Los empresarios de la construcción que pagaron sobornos para agilizar la cancelación de deuda de arrastre o para ganar contratos, también declararon en su contra.

Sinibaldi está acusado principalmente de lavado de dinero y asociación ilícita, en 5 casos: Construcción y Corrupción, Odebrecht, Transurbano, Arca, y Cooptación de Estado.

 

 

Sinibaldi en la sala de audiencias. Foto: ConCriteirio

 

Los defensores están en alerta:

Estela Juárez, abogada de Juan Alberto Fuentes Knight, exministro de Finanzas y acusado en el caso Transurbano, y de Pablo Yáñez, acusado en el caso Odebrecht comenta:

 “Nosotros no tenemos la mínima duda que él va a ser algún tipo colaborador. Creo que lo dejó plasmado en su comunicado”.

La abogada ve tres caminos en una eventual colaboración de Sinibaldi:

  1. Se abren nuevos casos para personas ya condenadas;
  2. Puede ampliarse imputaciones para quienes siguen el proceso
  3. Surgen nuevos nombres. Además, comentó:

“El expediente no viene a enfrentar procesos en cero, sino en donde hay sentencias condenatorias y personas que recibieron algún beneficio, entonces ¿qué es lo nuevo que él aportaría? O si se va a abrir nuevos casos”.

En abril 2018 un grupo de 09 constructores aceptaron su responsabilidad y fueron sentenciados a 5 años de prisión conmutables por cohecho activo, con multas de 500 mil y reparación digna que sumó Q35.8 millones.

Algunos de ellos declararon en contra de Sinibaldi y en los defensores hay intriga sobre qué dirá el exministro. Romeo Montoya, defensor de empresarios condenados en el caso Construcción y Corrupción, dijo:

Ya se emitió una resolución judicial sobre lo mismo “salvo que él tenga algo que demuestre que no se dijo la verdad”, pero mis clientes siempre actuaron demostrando arrepentimiento, reparando el daño y aportando información.

Otro de los delatores de Sinibaldi es su propio cuñado, Juan Arturo Jegerlehner , condenado en 2018 a 3 años de prisión, con suspensión de la pena, por la colaboración que tuvo con la fiscalía. Jegerlehner lo responsabilizó de cobrar las coimas en el caso Odebrecht

En la caja de declaraciones de Anelisse Herrera, exasistente de Sinibaldi y también colaboradora, aún hay nombres que resuenan:

El señor Luis Gómez, pese a no ser constructor sí tenía relación con el tema de transportes. Además, el señor Salvador Baldizón, ellos tenían proyectos en el ministerio. Ellos eran algunos que le llevaban efectivo al señor Sinibaldi.

Herrera también mencionó a los hermanos Rodrigo y Álvaro Sinibaldi, aparte de señalar a un grupo de diputados que recibieron sobornos, provenientes de los frutos de la corrupción que gestionaba el exministro.