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El barrio 18 cumple 226 días de castigo en el Centro Preventivo para Varones de la zona 18. Los prisioneros en los sectores 11 y 13 viven desde noviembre de 2017 limitaciones que cada vez les deja menos aire y hace los días más largos en el penal. De acuerdo con familiares de los reclusos, las nuevas medidas son la oposición de las autoridades del Sistema Penitenciario a que los privados de libertad tengan derecho a: educación, oportunidades laborales y atención espiritual.

En los últimos meses los familiares han pedido que se respeten los derechos de los internos:

“Ellos también tienen derechos, entonces queremos que se hagan valer” dijo la esposa de uno de ellos.

Piden educación y trabajo

Margarita Castillo, exdirectora del Sistema Penitenciario recuerda que uno de los fines de la institución es crear condiciones para la reinserción y opina que con esas acciones lo que se genera es una población carcelaria más rebelde:

De no darse esas condiciones, realmente la institución está atentando en contra de sus propios fines, es una obligación y un derecho. La ley del sistema penitenciario establece que se tienen que crear condiciones para que las personas se reinserten y las condiciones son: fuentes de capacitación, de estudio y facilitarles las fuentes de trabajo; en cuanto a aspecto religioso no es una obligación para la institución, pero si la población la pide, el sistema está en la obligación de buscar un espacio para ese tema.

Las medidas disciplinarias a los sectores 11 y 13 del Barrio 18 se impusieron en noviembre de 2017 cuando tras una requisa se encontró un arsenal y drogas. Para Castillo el problema de ingreso de ilícitos está asociado con la sobrepoblación y se debe buscar otras soluciones.

“Son medidas que atentan en contra de los propios fines institucionales, los temas de seguridad no deben reñir con los temas de reinserción social”.

Los familiares de los reclusos del Barrio 18 pasaron 6 meses sin verlos y un tiempo sin poder enviarles encomiendas derivado de la sanción, entonces está era la petición: solicitamos que se les hagan valer sus derechos, que permitan las encomiendas y las visitas.

 

Restringen alimentación para privados de libertad

En mayo de este año los familiares denunciaron que por la prohibición de ingreso de alimentos sus parientes estaban en malas condiciones de salud. Carlos Enrique López denunció entonces que su hijo perdió 30 libras por la mala alimentación en la prisión:

Ellos están como esclavizados, lo que están haciendo es una injusticia. Hemos platicado con él y no les dan de comer. Él pesaba 170 libras y ahora pesa 140. “Ese ya no es un preventivo, es un centro de esclavitud” sostuvo.

El sistema penitenciario tiene a su cargo la custodia de 23 mil privados de libertada de los cuales 490 pertenecen al Barrio 18.