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El Ministerio de Educación en su reporte de daños por lluvias en la infraestructura de escuela públicas del país, comprendido del 24 de junio al 01 de julio detectó 215 centros educativos con algún perjuicio. La mayor parte se concentran en Sololá donde contó 35 edificios escolares con inconvenientes, le sigue El Progreso con 25 y Quetzaltenango con 23.

Quiché es de los departamentos con menos registro de daño en infraestructura educativa, en total suman 4 escuelas con problemas. Sin embargo, directores y docente del área creen que el deterioro está, pero las autoridades no lo visibilizan.

El ciclo cada año es el mismo: las lluvias traen un río de dificultades para los alumnos.

Diego Raymundo Raymundo, director de la Escuela oficial rural mixta aldea Xecol, en Chajúl, Quiché, cuenta lo que sus 100 alumnos enfrentan:

La escuela donde yo trabajo es una escuela de tablas y en época de invierno el agua entra en las aulas y es incómodo para los niños. Sufrimos mucho porque cuando llueve mucho se forma un río y entra en la escuela.

La historia es la misma en escuela Amajchel, en Chajúl, Quiché. La infraestructura es de madera y algunas aulas aún tienen pisos de tierra, los alumnos deben recibir clases en pupitres improvisados en los cuales, sus sillas son cubetas, a esas precariedades se suman los estragos de las lluvias, Juan Chávez director del establecimiento relata:

La escuela está en malas condiciones y cuando entra el tiempo de invierno los alumnos sufren mucho porque nuestra escuela es de madera y cuando llueve pasa el agua entre las tablas y también se empoza y forma como una laguna y eso pone en riesgo a los alumnos.

En la escuela Santa Clara, Quiché, a los efectos de las lluvias se suma daños a la infraestructura que un enjambre sísmico dejó la semana pasada. Así lo cuenta el profesor Juan Josué Chel:

El martes por la tarde empezó -el enjambre sísmico- y llegamos el miércoles y ya había daños en la infraestructura de la escuela, vino el temblor y provocó rajaduras.

Para esta nota ConCriterio buscó comunicación con el Ministro de Educación Héctor Hugo López y sus viceministros, pero al cierre de la edición no hubo respuesta. 

En 2018 el Minecduc a través del Quinto Programa de Apoyo destinó Q165 millones a la reparación de edificios educativos, los fondos fueron ejecutados a través de las Organizaciones de Padres de Familia (OPF).

Veronica Spross, directora ejecutiva de Empresarios por la Educación, considera que si bien fue creado este programa mediante el cual se destinan fondos para remozamiento de escuelas es necesario que exista una política de infraestructura escolar:

Es un tema bien urgente porque debe hacerse un ciclo, desde la construcción, remozamiento y reparaciones cuando hay este tipo de problemas. Hay reparaciones que deben hacerse cada año, pero hay casos de daños por eventos de la naturaleza que deben ser tratados.

Spross considera que las Organizaciones de Padres juegan un papel fundamental para que todo en las aulas marche bien, eso también incluye trabajo con autoridades locales:

Creo que hay que hacer iniciativas donde participen padres de familia y otras entidades para generar los planes que se tengan.

Actualmente hay 28 mil Organizaciones de Padres de Familia organizadas y son ellos los responsables de administrar los recursos destinados a los distintos programas educativos.