Al estilo la MuniGuate, Murphy Paiz, rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), empezó un proceso de reordenamiento de las ventas informales dentro del campus.

De inmediato saltaron las dudas y la incertidumbre para 1,500 comerciantes formales e informales que trabajan en el lugar. Rosario Martínez, encargada del área comercial de la universidad aclaró que se trata de 350 comercios los que operan a lo interno de los cuales, 115 están debidamente regularizados y por lo cual la universidad percibe mensualmente Q350 mil.

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Primero: los vendedores deberán formalizarse y pagar a Rectoría Q100 por metro de espacio utilizado, aún sea la acera.

Segundo: quienes tienen ya un sitio formal, temen que unos 300 nuevos inquilinos tengan prioridad y la disponibilidad es limitada.

Tercero: hay rumores de que el rector abrirá las puertas a cadenas de comida rápida.

Así lo cuenta una vendedora que ha trabajado en la USAC durante más de 20 años. Le llamaremos Carmen, para proteger su identidad al igual que los otros entevistados, pues temen ser desplazados:

 “Pinulito y Mc Donald’s: la otra vez estaban dando degustaciones para que conocieran el producto y parece que están en pláticas”. Sobre este punto la funcionaria de la universidad dijo que es falso que existan intención de la administración en hacer tratos con cadenas de comida. Señaló que una Asociación estudiantil -no mencionó cuál- apoyó sin autorización a una empresa para que se instalara en uno de los espacios.

Carlos, otro de los comerciantes, comentó:

De hecho se habla de un “comedor solidario” y se le llama así porque se dice que la comida será más barata. Pero surgen preguntas: ¿quién va a venir? ¿por qué? No se quiere decir de quién será el negocio y por qué se habla de que no se le va a cobrar luz, agua para que dé más barato el producto. Eso nos dice que es alguien allegado al rector.

Los requisitos para obtener un contrato son tan rigurosos como obtener un empleo:

Santiago, un vendedor ambulante de dulces, habla de los requerimientos:

En agosto de este año fuimos notificados de que teníamos que llevar: antecedentes penales, policiacos, tarjeta de salud, tarjeta de pulmones, un fiador y declaración jurada.

Pero ¿Para qué una declaración jurada y un fiador para vender dulces?

La declaración jurada es para que tengan certeza de que uno no tiene familia que tienen negocio en la universidad, si se miente nos dijo que puede ir Contraloría y nos pueden meter a la cárcel por estar mintiendo. Y el fiador, es por si te dan contrato de un año, por si uno no termina se le cobra al fiador, quien debe tener un trabajo fijo con salario de Q5mil para arriba

Santiago quedó fuera de los contratos: las autoridades se percataron que 4 familiares suyos tienen negocio en la USAC y solo se le permitirá a uno de ellos trabajar allí.

Hay personas acá dentro de la universidad que tienen 5 o 6 negocios, por ejemplo, el café Gitano, a ellos no los sacan, se supone que no se puede mantener familia, entonces solo a uno de ellos lo deberían dejar. Y hay otras ventas: Al Macarone y Los Chatos.

Martínez, dijo que en efecto se busca reodenar las vendas dentro de la universidad y que el fin es la busqueda de bienestar para los estudiantes tanto en salud como en seguridad y por tal motivo se solicita la documentación mencionada por el comerciante.

seguimiento

La Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) está al tanto y dan acompañamiento a algunos casos. Carlos Yax, Secretario de la AEU, señala que se tiene que respetar el derecho de antigüedad siempre y cuando se cumplan con todos las condiciones, además:

Tienen que pagar lo justo, no tiene que haber ningún tipo de favores y lo que no tiene que ocurrir es que alguien tenga el monopolio de los espacios comerciales. No deben darse favores en concesión de espacios.

En febrero de este año fue causa de polémica un contrato firmado entre las autoridades de la USAC y FUTECA, donde la academia cedía el espacio de las canchas deportivas todos los días del año en horarios de 14 a 22hrs.