Winaq quedó en séptimo lugar en las elecciones generales 2019 con 229 mil votos que representan el 5.22% del total de sufragios. Es una tercera parte del caudal que le dio el pase a segunda vuelta a Alejandro Giammattei, aparte de cuatro curules en el Congreso de la República y una diputación en el Parlamento Centroamericano.

Un año después, las rupturas son evidentes en la organización: primero Manuel Villa Corta, excandidato presidencial del partido, y ahora Aldo Dávila, diputado electo, a quien el Comité Ejecutivo Nacional decidió separarlo del partido. Sonia Gutiérrez, diputada de Winaq y secretaria general, señala que se le llamó la atención pues no estaba apegado a la visión de la bancada.

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En concreto dos acciones constituyen el reclamo: primero, solicitar la interpelación al ministro de Desarrollo Social, sin consultar a la jefatura; luego invitar a Miguel Martínez, director del Centro de Gobierno, a una citación:

            Resulta que el día que él invitó al director lo vimos con malos ojos, porque fue complaciente y a nosotros nos preocupó. Lo hicimos ver como corresponde y buscamos mecanismos de diálogo, pero no hubo de parte de él un intento de sentarse para aclarar y buscar soluciones.

El diputado Dávila, por el contrario, dice que no se atendió su solicitud para solventar la diferencia y, además, señala que lo expulsan del partido porque hizo cuestionamientos a las bases:

Ellos me están expulsando porque empecé a ser incómodo cuando cuestioné por qué Winaq se convirtió en una agencia de empleo para el comité ejecutivo nacional.

 

El congresista señala que miembros del comité son contratados asesores en la bancada:

Eduardo de León, suplente de Amílcar Pop en el Parlacen, es asesor de la bancada; el señor Ricardo Cajas, Liliana Hernández, excandidata a la presidencia, Sajnicté Racancog, candidata al Parlacen,  ahora fue contratada.

La diputada Gutiérrez no niega estas contrataciones y las justifica: todos son profesionales, asegura, con trayectorias que contribuyen al proyecto político. El diputado Pop:

 

Hay miembros de comité contratados como asesores, son personas con 30 años de ejercicio político y que trabajan al servicio del país.

El parlamentario cree que es normal que sucedan estos desacuerdos en las organizaciones. Y en el caso del distanciamiento con el excandidato presidencial añadió:

Que hay cosas que no le gustaron es algo normal en el diálogo político, él vio a un alcalde nuestro que apoyó a Sandra Torres en elecciones, pero no podemos obligar a nadie a hacer o no hacer. A él eso le molestó, lo llamó traición.

El partido se ampara en las leyes para separar a Dávila del partido. La bancada reclama a la Junta Directiva retirarlo de la Comisión de Derechos Humanos toda vez ha sido expulsado de la bancada.

Carlos Bezares, analista político cree que las diferencias radican en falta de disciplina partidaria: “no implica que haya compaginación ideológica, además Aldo es un activista, no es político de cintura y dice lo que piensa; entonces no está familiarizado con la disciplina partidaria.

En el congreso hay antecedentes de expulsión de diputados. Por ejemplo, la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) separó de sus filas a 6 diputados que se aliaron al oficialismo, Mario Taracena, congresista de este bloque los llamó traidores:

“Miren como comienzan, vendiéndose, no saben lo que duele la traición”