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Delincuentes en Internet: carros, sueldos y principalmente, roban la paz

Escrito por Henry Bin

25 Abr, 2021

Entre 2019 y 2020 según la Cámara de Comercio de Guatemala las compras en línea crecieron en 130% a raíz de la pandemia del Covid-19. Y con el intercambio comercial, las estafas también aumentaron.

Los engaños en las redes sociales afectan cada vez a más víctimas, así lo evidencian las alertas en estas plataformas. A pesar de ello, la Unidad de Investigaciones Contra Estructuras Criminales de la Fiscalía Metropolitana del Ministerio Público (MP) registra una sola denuncia de estos timos. El fiscal Estuardo Lobo, describe la modalidad:

“Los llaman de una entidad bancaria y les dicen que se ganaron un carro y Q50 mil, pero para la entrega del premio debe depositar Q6 mil o Q7 mil que corresponde al pago de impuestos”.

No hay denuncias y Lobo lo atribuye al orgullo propio de cada afectado.

 “Las víctimas sienten vergüenza de haber sido engañados”.

ConCriterio habló con un visitador médico de 61 años, vecino de Mixco, quien declinó identificarse pues sus victimarios conocen su identidad y domicilio.

 

La historia que inició como un nostálgico saludo de una antigua amiga, terminó en una pesadilla y enorme deuda.

“Empecé a saludarla y me cercioré que la persona en la foto era la que yo conocía. De repente me comentó que estaba en EE. UU y que necesitaba mandar un paquete para Guatemala y que si mientras ella venía, yo podía recibirlo. Yo inocentemente le dije que sí porque la fotografía apuntaba que era ella. Entonces me dijo “necesito tus datos personales y la fotografía de tu DPI”.

La escena estaba lista: la supuesta amiga, una agencia de envíos, tres teléfonos celulares y dos cuentas bancarias.

La empresa ficticia se comunicó y requirió Q18 mil, pues según dijeron, el paquete quintuplicó el peso permitido. Él se negó y pidió que lo retornaran.

Entonces el costo del envío de regreso son Q4 mil. Y le dije a mi amiga y, ella dijo “ponemelo tú y cuando llegue a Guatemala te los pago”. Luego me llamaron y me dijeron: “Sería bueno que llamaras a la persona porque se ven dos manchas difusas en el paquete”. Le hablé y ella respondió: lo que sucedió es que yo metí dinero para evitar los impuestos”.

Empezó la extorsión:  “(Me dijeron) quiero que sea sincero conmigo porque se está dando que meten valores en los paquetes y eso cae en delito”. Empezó a amenazarme de cárcel.

Los delincuentes lo atemorizaron y exigieron Q14 mil. Una vez depositado el dinero, este señor preguntó, sin éxito, en las agencias de envíos. Así como el dinero, su amiga se esfumó. Hoy su denuncia está en la fiscalía.

El fiscal relata:

 “Son cuentas abiertas con documentos falsos y ahí es donde cuesta dar con los responsables y el banco no puede comprar si es la persona del DPI porque muchas veces tienen características similares. Cuando uno va a ver ya está cancelada la cuenta porque solo la usa para estos delitos”.

La fiscalía registra además cientos de estafas a través de transacciones comerciales en MarketPlace y OLX, populares centros de venta en línea. En 2019 se recibieron 197 denuncias: 45 por robo de vehículo; en 2020, 175 casos por celulares, aparatos electrónicos y también vehículos.

 “Le dicen me interesa su vehículo, se juntan en el parqueo de un centro comercial, hacen el trato y le dicen: le voy a depositar el dinero. Entonces le cae de que le acreditaron Q19 mil y usted entrega todo. Cuando averigua en el banco, le dicen que está en reserva porque fue con cheque de un tercer banco; al tercer día, va al banco y le dicen que el cheque rebotó porque es de cuenta cancelada, robada o sin fondos”.

La fiscalía llevará a debate a una familia que tienen 36 denuncias y otro caso está a punto de ir a juicio por robo de vehículos.