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Elecciones Guatemala 2023: La crucifixión de Edmond Mulet
Vida, pasión y ruta a la revocatoria de la candidatura del aspirante que se atrevió a protestar contra el cierre de libertades.
Publicado el 24 Mar 2023

¿Por qué la emprendieron las fuerzas de las tinieblas contra Edmond Mulet?

Porque cruzó una línea que Miguel Martínez y Alejandro Giammattei, los patrocinadores de la Fundación contra el Terrorismo y quienes ejercen control sobre el Ministerio Público consideran inviolable: oponerse públicamente a la campaña contra la prensa crítica del sistema.

¿Son mayores para Mulet los beneficios que los efectos negativos de esta acción?

Sí. Gana en simpatía ante aquellos votantes urbanos que ven con malos ojos la forma de gobierno de Giammattei y sus aliados, la marcha de la  manipulación de la justicia y la impunidad.

Pero en un contexto de instituciones cooptadas, con aplicación arbitraria de la ley, con criterios legales muy disímiles para tratar el caso de un candidato u otro, los perjuicios pueden ser mucho mayores.

Quienes dominan el sistema parecen dispuestos, por la conciencia propia que tienen de su poder, a hacer lo que sea con tal de conseguir el resultado deseado. Esto es, garantizar la continuidad de su reino. Quienes operan las instituciones y se benefician de la posición que hoy ocupan (los Bryans), entran en perfecta sintonía con esta visión. Su situación privilegiada se prolonga en la medida en que gane un candidato (candidata) que forme parte de la alianza gobernante.

¿Se convirtió Mulet en realidad en una amenaza para el eventual triunfo de Zury Ríos?

Sí. Y con el embate de la Feci y la Fundación contra el Terrorismo, aún más. Mulet cobra popularidad presumiblemente entre potenciales votantes urbanos, de capas medias, que rechazan la figura de Ricardo Méndez Ruiz y al gran capital con el cual se le asocia.

¿Es Mulet en realidad un candidato marcadamente distinto a Alejandro Giammattei y a su predecesor Jimmy Morales?

En términos retóricos, sí. Su discurso es distinto. Pero está rodeado de cuadros militares y de la vieja política que hacen difícil creer en su coherencia a la hora de defender la lucha contra la corrupción. Junto a él están viejos cuadros de la UNE, del FRG, del gobierno de Giammattei.

¿Puede Mulet negociar con quien da la orden de excluirlo?

Podría enviar garantías a los poderes fácticos y económicos detrás de la Fundación contra el Terrorismo y el MP respecto a que, de ganar, respetará su dominio de las instituciones y se avendrá a sus decisiones. Pero invariablemente un acuerdo de ese tipo le generará una neurosis de pronóstico reservado. Mulet es alguien que se precia de ser bien visto por la comunidad internacional. ¿Cuánto tiempo le durará esa buena imagen de tolerar la impunidad ante la corrupción, la persecución de la prensa, el cierre de espacios democráticos y la cooptación de instituciones? Y luego, ¿se sentiría confiada de sus promesas la mano que hoy mece la cuna?

¿Qué implicaciones tiene que las fuerzas de las tinieblas, la alianza gobernante, busquen aniquilar a periodistas que les resultan insoportables?

Que se destruye el imperio de la ley (la Constitución) y se pervierte de fondo la democracia. Quienes piensan que el daño es “menor” porque a pesar de la exclusión de Jose Rubén Zamora y elPeriódico sobreviven otros pequeños medios independientes, se contentan con la graciosa concesión de un poder superior que decide quién está autorizado y quién no a expresarse ante la población.

Es lo mismo que ocurre en el plano electoral. Quienes sostienen que en las elecciones del 25 de junio siguen siendo válidas pese a la exclusión arbitraria de dos o tres o cuatro candidatos presidenciales porque se le permite competir a otros aspirantes críticos del establishment (aunque de alcance microscópico), se contentan con una democracia de mentiritas, de fachada, la cual puede endurecer sus posiciones y excluir a todos cuando se le venga en gana. Todo para salvaguardar el modelo.

Sobre <a href="https://concriterio.gt/author/jlfont/" target="_self">Juan Luis Font</a>

Sobre Juan Luis Font

33 años de hacer periodismo, reportear, conducir, fundar y dirigir medios.